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domingo, 14 de junio de 2020

¿Es España una sociedad racista? Entrevista a Esteban Ibarra en "TRECE al día"


Esteban Ibarra de Movimiento contra la Intolerancia, explica en 'TRECE al día' que España es uno de los países más avanzados de Europa en la lucha contra el racismo

Para ver el video pincha aquí




En "TRECE al día", realizamos una radiografía del país conocer si nuestra sociedad es racista. Aunque muchos consideren que esta situación está superada, todavía están presentes los "mircroracismos", comportamientos que pueden parecer arbitrarios, pero que conllevan un trasfondo de prejuicios. Para analizarlo, en TRECE hablamos con Esteban Ibarra, presidente del Movimiento Contra la Intolerancia. "Sociológicamente se pueden dar muchas definiciones de racismo, la clave es lo que está dentro o fuera de la Ley, lo que hay que neutralizar como prejuicios. Tenemos un ordenamiento jurídico para delitos de carácter racista, y tenemos cifras. El Ministerio del Interior reconoció el año pasado la existencia de más de 350 delitos de odio por racismo. Por eso, huimos de la taxativa de que un país es o no es racista, hay comportamientos racistas dentro de una sociedad".

Sobre si la muerte de George Floyd, ha supuesto un antes y un después en la lucha contra el racismo, Ibarra explica que "se ha producido una conciencia generalizada por la difusión de un homicidio de carácter racista. Se ha expandido por todo el mundo y ha generado una toma de conciencia y rechazo ante situaciones como esta. Lo que me gustaría es avanzar en Educación, sabiendo que para luchar contra el racismo lo que necesitamos es avanzar en una Educación basada en los derechos humanos, en el respeto de la legalidad democrática. Tenemos una muy buena Constitución al respecto, tanto en su artículo 10 como artículo 14".

Ibarra incide en que no le gustaron las imágenes de disturbios y violencia, "interpreto que debemos seguir la línea de Martin Luther King, que luchó contra el racismo y también contra la violencia". Esteban Ibarra explica en "TRECE al día" que el primer paso es "neutralizar los prejuicios, educar en tolerancia. Tiene que ser una Educación minuciosa que comience desde pequeños y no se abandone ni siquiera en la Universidad. Luego necesitamos que capitalice en los medios en las Políticas evitando cualquier manifestación racista o xenófoba".

En el lado positivo, el presidente de Movimiento contra Intolerancia destaca que "nuestro país es de lo mejor que hay en Europa junto con Irlanda y Portugal, estamos en la línea más avanzada y tenemos un elemento que no tiene nadie, las Fiscalías contra delitos de odio. Esto nos está ayudando a que a través de la Justicia, complementaria con la Educación podamos avanzar" . Sin embargo, Ibarra también cita carencias y reclama dos nuevas leyes. "Una es una ley de Igualdad de Trato y no discriminación, que se ha quedado tres veces en la puerta, y la segunda una ley integral contra los delitos de odio que también se quedó en la puerta. Esperemos que alguna vez podamos avanzar en esos dos instrumentos", señala Esteban Ibarra en TRECE.

Reino Unido comienza a retirar estatuas de esclavistas en plenas protestas contra el racismo

 Las protestas comenzaron tras la muerte de George Floyd el 25 de mayo en EEUU y los Ayuntamientos laboristas han comenzado a revisar sus estatuas.

El Ayuntamiento de Londres y otros consistorios laboristas de Reino Unido han comenzado a revisar sus estatuas a comerciantes de esclavos en plenas protestas contra el racismo y tras la muerte del ciudadano negro George Floyd al ser asfixiado por un policía de EEUU. Un caso que ha provocado las mayores protestas contra la discriminación racial en EEUU en el último medio siglo. Unas protestas que se han ido expandiendo por otros países y capitales europeas. Entre ellas, Londres, Madrid, Berlín, Roma…

En la capital británica este martes se retiró de su pedestal mediante una grúa la estatua del negrero escocés Robert Milligan, que estaba en frente del Docklands Museum, cerca del río Támesis, para reflejar “el sentir de la comunidad”, según explicó la Fundación del Canal y el Río.

La iniciativa se ha producido después de que el pasado domingo un grupo de manifestantes derribara y tirara al río la polémica estatua del comerciante de esclavos Edward Colston en Bristol (oeste de Inglaterra).

Fuente y más información aquí

martes, 9 de junio de 2020

ONG celebran el "aumento de la conciencia" contra el racismo pero lamentan los "errores" organizativos en las protestas

No Justice No Peace. Quotes for Justice (Gráfico) por be young ...

Varias ONG antirracistas, como SOS Racismo y Movimiento conta la Intolerancia, han celebrado el "masivo" apoyo a las movilizaciones convocadas este domingo en recuerdo del afroamericano George Floyd, al tiempo que han destacado que reflejan el "aumento" de la conciencia social contra el racismo y la xenofobia. Si bien, han lamentado los "problemas y errores" que se produjeron en las protestas a nivel organizativo.

 Este domingo había convocadas concentraciones contra el racismo en varias ciudades de España en el marco de la ola de protestas surgida tras la muerte de George Floyd presuntamente por parte de un policía en Minneapolis el pasado 25 de mayo. Si bien, en lugares como Madrid los participantes terminaron recorriendo las calles de la capital sin guardar la distancia de seguridad y muchos sin mascarillas, pese a la gran afluencia de gente y estando en plena desescalada ante la pandemia del coronavirus.

En declaraciones a Europa Press, el presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, ve "positivo" que la alta participación en las movilizaciones haya plasmado "el aumento de la conciencia contra el racismo y la xenofobia". Al respecto, ha subrayado que España es uno de los países con mayor tolerancia hacia la diversidad social y cultural y con mayor aceptación de los inmigrantes, pese a que persisten "actitudes racistas".

"EL RACISMO COMO COMPORTAMIENTO NO ACEPTADO SOCIALMENTE"

Por su parte, Mikel Araguás, miembro de la Federación SOS Racismo, ha tachado de "positivo" que las movilizaciones fueran tan secundadas. "Muestra que al igual que otro tipo de desigualdades,  el racismo poco a poco empieza a ser un comportamiento no aceptado socialmente y empieza a convertirse a una reivindicación de toda la sociedad", ha señalado en declaraciones a Europa Press.

   Eso sí, ha apuntado hacia la "dificultad de gestionar" este tipo de eventos cuando la asistencia es elevada. Al respecto, ha agregado que la convocante de las protestas --la la Comunidad Negra Africana y Afrodescendiente en España (CNAAE) - -- realizó carteles en los que hacía llamamientos a salvaguardar la distancia de seguridad. "El uso de mascarillas fue mayoritario, pero mantener la distancia fue difícil", ha apostillado.

   A juicio de Araguás, "evidentemente" se produjeron "problemas de organización", si bien ha expresado que prefiere poner el foco en la parte "positiva", en referencia a la elevada participación social.
 En este sentido, ha hecho hincapié en la visibilidad de ese contexto social "de repulsa al racismo" y ha defendido la necesidad de que este asunto entre en la agenda política.

RECLAMAN LA APROBACIÓN DE UNA LEY DE IGUALDAD DE TRATO

En este contexto, ha reclamado la aprobación de una Ley de Igualdad de Trato y no Discriminación, apostando por no solo recuperar la este asunto en la parte "ideológica y discursiva", sino también en la legislativa. Así, sostiene que la lucha contra la discriminación necesita también políticas institucionales.

En el acuerdo del Gobierno de coalición PSOE y Unidas Podemos se prevé la aprobación de una Ley Integral para la Igualdad de Trato y la no Discriminación. De hecho, el Ministerio de Igualdad, con Irene Montero al frente, ha creado una Dirección General para la Igualdad de Trato y Diversidad Étnico Racial, liderada por Rita Bosaho.

Aunque desde el Ministerio de Igualdad no hubo representación oficial en las manifestaciones de este domingo, Bosaho, en su perfil de Twitter, publicó un mensaje sobre las movilizaciones. "Hoy en muchas ciudades de España, la Comunidad Negra Africana y Afrodescendiente de España ha pronunciado que aquí también las Vidas Negras Importan", escribió.

Desde SOS Racismo, Araguás ha avisado de que la diversidad "sigue ausente" del discurso político. "Se habla de ellos, pero sin ellos", ha declarado a Europa Press,remarcando que esa postura refuerza la sensación "del otro" respecto al 'nosotros'.

Fuente y más información  aquí









domingo, 7 de junio de 2020

Esteban Ibarra analiza la situación por el asesinato de George Floyd en Estados Unidos

Esteban Ibarra, presidente del Movimiento contar la intolerancia, analiza la situación mundial y acontecimientos que se están produciendo por el asesinato de George Floyd en Estados Unidos, lo hacemos en Todos en Libertad con Eva Robles.
#racismo #GeorgeFloyd #USA

Los manifestantes desafían los toques de queda: “En la Casa Blanca hay un racista”

Más de una semana después de la muerte de George Floyd, se repiten las protestas en varias ciudades de EEUU, aunque los destrozos y saqueos de otras jornadas han amainado
Las protestas no cesan en Estados Unidos, donde al menos 40 ciudades han decretado el toque de queda y permanecen bajo custodia de la Guardia Nacional, e incluso este martes la capital estadounidense vivió un inesperado cacerolazo mientras los manifestantes continuaban frente a la Casa Blanca.
Más de una semana después de que el afroamericano George Floyd muriera por asfixia debido a la presión que ejercía sobre su cuello la rodilla de un policía blanco, en distintas ciudades estadounidenses se repiten las escenas de personas recorriendo las calles, aunque los destrozos y saqueos de otras jornadas han amainado.
Las protestas no cesan en Estados Unidos, donde al menos 40 ciudades han decretado el toque de queda y permanecen bajo custodia de la Guardia Nacional, e incluso este martes la capital estadounidense vivió un inesperado cacerolazo mientras los manifestantes continuaban frente a la Casa Blanca.
Más de una semana después de que el afroamericano George Floyd muriera por asfixia debido a la presión que ejercía sobre su cuello la rodilla de un policía blanco, en distintas ciudades estadounidenses se repiten las escenas de personas recorriendo las calles, aunque los destrozos y saqueos de otras jornadas han amainado.
Y justo a las 19.00 hora local, cuando daba inicio la restricción en la capital, las cacerolas empezaron a sonar en algunas zonas, en respuesta a una convocatoria que circuló en redes sociales, con la intención de sumarse a las protestas.
“Esta noche. 7pm. Consigue tus ollas, consigue tus cucharas, dirígete a una ventana o balcón abierto, golpea como el infierno“, se leía en uno de los mensajes en Twitter, cuyo autor explicaba que “se llama cacerolazo” y “lo perfeccionaron en América Latina como una forma de protestar contra los regímenes autoritarios durante el toque de queda”.
El mismo usuario, al constatar lo ocurrido, agregó: “Es oficial. Los gringos están haciendo cacerolazo”.
La propuesta surgió aparentemente de la pregunta de otra persona sobre la forma más segura para unir sus voces durante la noche y enviar el mensaje de apoyo al lema que los manifestantes repiten en distintos puntos del país: “Sin justicia no hay paz”.

La quinta avenida

La salida del sol y el fin del primer día toque de queda en Nueva York en 80 años dejaron al descubierto este martes la magnitud de los destrozos causados por los manifestantes en la glamurosa Quinta Avenida de Manhattan.
Los escaparates de la avenida símbolo de la opulencia y el poder de la Gran Manzana lucían enormes paredes de listones de madera levantadas precipitadamente para evitar los saqueos que acostumbran a seguir a las protestas pacíficas contra el racismo y la brutalidad policial.
A pocas horas de que entrara en vigor el segundo toque de queda consecutivo, el centro de Nueva York parecía una ciudad tomada, apenas sin autos ni gente en las calles, como si volviera a exhibirse la pandemia del coronavirus.
En Nueva York se efectuaron durante la primera jornada del toque de queda más de 700 arrestos, con diferencia el mayor número desde el inicio de las protestas desencadenadas por la muerte en Minesota de Floyd.

Los saqueos en Nueva York fueron motivo de un desencuentro entre el gobernador del estado, Andrew Cuomo, y el alcalde de la Gran Manzana, el también demócrata Bill de Blasio.
“Lo que ocurrió en la ciudad de Nueva York fue inexcusable“, dijo el gobernador sobre los disturbios y saqueos en comercios registrados durante la noche anterior.
Cuomo había sido previamente criticado por Trump, quien afirmó este martes que Nueva York quedó “hecha pedazos” y se quejó de que Cuomo hubiese rechazado el envío de la “dominadora” Guardia Nacional.

Protestas tempranas

También este martes miles de manifestantes abarrotaron las calles de Los Ángeles en una serie de protestas pacíficas que ante el toque de queda declarado en todo el condado desde las 6 de la tarde han sido adelantadas.
Las marchas, que fueron especialmente numerosas, transitaron por zonas emblemáticas de Hollywood y el Downtown.
El tono tranquilo de estas protestas de día contrastó con las escenas de saqueos y disturbios que han obligado a decretar el estado de emergencia y que se han saldado con 2.700 detenciones a lo largo de cuatro noches consecutivas.
Mientras que en el centro de Florida, dos mujeres fueron arrestadas hoy por vandalizar una casa de vacaciones del ahora expolicía Derek Chauvin, el implicado en la muerte de Floyd, que enfrenta cargos de asesinato por esa acción.
Fuente y más información aquí

El racismo de Minneapolis es de todos

El racismo es insepa­rable del estadounidense blanco, sobre ­todo si es anglosajón y protestante. Lo acompaña allá a donde va, incluso si no es un racista. Así de claro lo dijo Betsy Hodges hace cuatro años, cuando era alcaldesa de Minneapolis y colocó al racismo y la mala relación entre la policía y los negros como el principal problema que tenía su ciudad.
Varias décadas antes, el historiador Arthur Schlesinger reconocía que “nosotros, los americanos blancos, hemos sido racistas en nuestras leyes, en nuestras instituciones, en nuestras costumbres, en nuestros reflejos condicionados, en nuestras almas. La evolución del racismo ha sido el gran fracaso del experimento americano, la contradicción flagrante de los ideales americanos y la permanente minusvalía de la vida americana”. Minneapolis refleja mejor que muchas ciudades estadounidenses la contradicción entre el ideal democrático y la opresión silenciosa de los afroamericanos.
No importa que el alcalde de la ciudad y el gobernador del Estado sean progresistas. No importa que Minnesota tenga una congresista de origen somalí, negra y musulmana, en Washington, o que el Ayun­tamiento de Minneapolis tenga doce regidores demócratas y uno ecologista y que dos de ellos, además de ser negros, sean transexuales. Tampoco importa que el jefe de la policía sea negro porque la gran mayoría de los agentes son blancos y el cuerpo tiene una larga relación con el racismo y el uso desproporcionado de la fuerza. Los abusos quedan impunes. Los sindicatos policiales protegen a los agentes y ni los fiscales ni los jueces les llevan la contraria. Desde el 2012, la junta civil que supervisa al cuerpo ha recibido 2.600 quejas por mala conducta de los agentes. Sólo 12 se han tenido en cuenta y, hasta la detención y ex­pulsión de Derek Chauvin la semana pasada por la muerte de George Floyd cuando estaba bajo su cus­todia, el castigo más severo había ­sido la suspensión de empleo y sueldo de un agente durante 40 horas. Siendo alcaldesa de Minneapolis, Hodges intentó que los policías llevaran cámaras pero el sindicato policial impuso su negativa.
Minneapolis es una ciudad progresista, de 430.000 habitantes, con mucha inmigración etíope, somalí, camboyana, laosiana y mexicana. Es una ciudad rica con empresas muy potentes en sanidad, agricultura y finanzas. Esta riqueza, eminentemente blanca, impulsa la filantropía en el mundo del arte, la gastronomía elegante y una radio pública de primer nivel. Los blancos representan al 60% de la población y los negros al 20%. Pero aún así, los negros tienen más probabi­lidades de ser detenidos que los blancos. El 60% de las víctimas de los tiroteos policiales entre el 2009 y el 2019 han sido negros.
Minneapolis es, por tanto, una ciudad con dos caras. En una están la universidad, los parques, los lagos y los carriles bicis y en la otra, los barrios segregados y el cruce de la calle 38 con la avenida Chicago Sur, donde Floyd murió ahogado con la rodilla del agente Chauvin oprimiéndole la carótida.
El salario medio de un negro de Minnesota es un tercio que el de un blanco. Sus opciones de graduarse en la universidad o comprar una casa, mucho menores. Su probabi­lidad de morir de la Covid-19, tres veces más que la de un blanco, como en el resto de Estados Unidos.
La clase política estadounidense ha sido históricamente incapaz de garantizar la justicia social de los negros. Es más, muchas veces se ha apoyado en la extrema derecha racista para ganar elecciones. Lo hizo Kennedy porque en los años sesenta hasta los demócratas del Sur eran racistas, y lo ha hecho Trump porque es el último ariete de una clase enfrentada al progreso del mesti­zaje racial y cultural. Decenas de millones de estadounidenses toleran el racismo de su ideario político. Debería perder la reelección en ­noviembre pero tampoco debería haber ganado la presidencia en el 2016. Todo puede pasar, como que el pecado original de la república le sobreviva durante muchos años.
El racismo es el pecado original de EE.UU. El negro y el blanco, por mucho que pase el tiempo, per­manecen a la misma distancia del esclavo y del esclavista. Nadie, ni ­siquiera un presidente negro como Obama, ha reducido esta fractura.
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jueves, 4 de junio de 2020

“Si me arrodillo con vosotros, ¿os vais pacíficamente?”

Una de las manifestaciones de Los Ángeles ofrece una imagen simbólica de una solidaridad sin precedentes de la policía con los manifestantes por todo Estados Unidos
Nadie podía estar seguro de si al final había manifestación o no. El miedo a la violencia de estos días había dejado en el aire una protesta que, en teoría, debía continuar el lunes la reivindicación en las calles de Los Ángeles por la muerte de George Floyd. Iba a ser en Sunset Boulevard, esquina con Laurel, una intersección vistosa, a pocos metros del hotel Chateau Marmont. Pero la paranoia de las redes sobre la supuesta infiltración de las manifestaciones para provocar a la policía la había dejado en el aire. Finalmente, los pocos cientos de personas que aparecieron en Sunset Boulevard con carteles de Black Lives Matter tendrían la oportunidad de dar el tono general de las protestas de Estados Unidos.
El comandante Cory Palka, de la división oeste de la Policía de Los Ángeles con 33 años de experiencia, estaba al mando del operativo que vigilaba la concentración. Acompañado por un par de agentes, se metió en medio del grupo y pidió el megáfono. El toque de queda entraba en vigor a las 17:00, dentro de 20 minutos, informó. “Ya sé, a nosotros también nos cambian las reglas sobre la marcha”, dijo cuando la gente empezó a protestar. Pero no era esa toda la solidaridad que quería mostrar el veterano policía.
“Vemos vuestras pancartas, leemos lo que dicen, sabemos que hay problemas, no penséis que hay una gran grieta entre nosotros”, dijo Palka. “Yo soy un tío normal que intenta hacer lo mejor por su comunidad”. En contraste con el comandante sin casco, a una manzana esperaban unidades de la Guardia Nacional. “No queremos disparar, no queremos hacer daño, no queremos sacar a los cientos de agentes que están disponibles”. Y entonces llegó una frase que vino a definir algo que quizá está quedando oculto por la fotos de destrozos: “Escuchad, si me arrodillo con vosotros, ¿tengo vuestra palabra de que esto será pacífico?”. Palka y los policías que iban con él se arrodillaron junto a los manifestantes. “En los próximos 30 o 40 minutos, si os vais pacíficamente por donde habéis venido, os doy mi palabra de honor de que no os encontraréis con policías”.
Un país necesitado de símbolos de unidad los encuentra estos días también entre sus ciudadanos de uniforme. La brutalidad policial que mató a George Floyd en Minneapolis no solo ha revuelto el estómago al mundo, sino a los propios cuerpos y jefes de policía, que estos días han mostrado una solidaridad nunca vista con las protestas que piden la reforma de sus métodos y el fin del racismo sistémico. Escenas parecidas a la de Sunset se habían vivido el domingo en Camden, Nueva Jersey, y en Santa Cruz, California. El lunes, una línea de antidisturbios de Atlanta siguió el mismo ejemplo. El jefe de policía de Denver se unió a la cabecera de una manifestación. Escenas parecidas se han visto por todo el país. Desde los jefes de policía y los alcaldes solo se escucha solidaridad y comprensión ante la indignación ciudadana.
Sade Sellers y EJ Joseph eran dos de los organizadores de la protesta de Sunset. “Nosotros no podemos cancelar nuestro color de piel porque tengamos miedo”, decía para justificar haber seguido adelante pese a un despliegue táctico en las calles de Los Ángeles no visto desde los disturbios de Rodney King, en 1992, cuando murieron más de 60 personas en cuatro días de violencia. Sobre los saqueadores, Joseph decía que eran “unos cualquiera que andan por la calle y les importa una mierda”.
Exactamente a las cinco de la tarde, Sellers y Joseph pidieron a la gente que se fuera a su casa. Se quedaron unas 50 personas esperando alguna acción de la policía. En EE UU no es raro en una manifestación dejarse detener pacíficamente por la policía para dejar claro el compromiso con una protesta, como hace Jane Fonda frente al Congreso. Joseph creía que este lunes sería el último día de protestas y se alegraba de que hubiera terminado de forma pacífica.
Mientras, a un par de kilómetros, se celebraba otra manifestación cerca de la turística intersección de Hollywood y Vine. Alrededor de esa zona, las bandas organizadas de saqueadores comenzaban una noche de caos y violencia en pleno centro de Hollywood. El sonido de las sirenas y los helicópteros inundó la ciudad durante toda la noche. La división de Hollywood batió el lunes su récord de detenciones: 585. La mayoría fueron por violar el toque de queda. Solo 20 de ellas por vandalismo. El día anterior habían sido detenidas 700 personas en toda la ciudad.
Fuente y más in formación aquí 

lunes, 1 de junio de 2020

¿Es racista la policía de Estados Unidos?

La Voz de Galicia.- Los afroamericanos son solo el 12 % de la población, pero cometen más de la mitad de los homicidios y robos y el 70 % de los delitos relacionados con las drogas. Esto hace que sus interacciones con la policía, a veces letales, sean más frecuentes

Una nueva muerte de un sospechoso de raza negra, en este caso a manos de la policía de Minneapolis, ha vuelto a abrir el debate sobre la brutalidad y el racismo de la policía en Estados Unidos. Pero es un debate que, a menudo, se hace al margen de los datos. Para empezar, es preciso distinguir entre los dos conceptos: el de la brutalidad policial y el del racismo institucionalizado, porque, aunque puedan coincidir, son variables independientes.
Respecto a la brutalidad policial, los expertos son casi unánimes: la policía norteamericana tiende a usar una fuerza excesiva con los sospechosos, sean de la raza que sean. Se han avanzado muchas explicaciones para esto, como la posible influencia de tácticas militares en los protocolos policiales (gran número de agentes proceden del Ejército y muchos son veteranos de Irak o Afganistán). Quizás una hipótesis más razonable es que en todas partes la agresividad de la policía y la de los delincuentes tiende a igualarse, y en una sociedad en la que es tan fácil para un delincuente hacerse con armas de fuego esto conduce a una espiral cada vez más violenta.
 En lo que se refiere al racismo, sin embargo, los datos no corroboran la impresión más generalizada. Lo que se ha encontrado es que el número de sospechosos de raza negra muertos a manos de la policía se corresponde con el que cabría esperar de la distribución étnica de la delincuencia: los afroamericanos son solo el 12 % de la población, pero cometen más de la mitad de los homicidios y robos y el 70 % de los delitos relacionados con las drogas. Esto hace que sus interacciones con la policía, a veces letales, sean más frecuentes. Los estudios tampoco muestran que los policías blancos tiendan a protagonizar estos incidentes más que los de otras etnicidades cuando el sospechoso es de raza negra.

 Pero la idea de estudiar el racismo de la policía a partir de estas muertes violentas es ya un error de partida, porque son un mal indicador. Solo se producen tiroteos en quinientos de cada millón y medio de arrestos, y solo una fracción de esos tiroteos resultan en muertes. Aunque las dimensiones de la población de Estados Unidos alimenten la impresión de una «epidemia de muertes a manos de la policía», estas son en realidad un hecho excepcional, demasiado como poder medir con él un fenómeno como el racismo. Para eso, es mejor recurrir a indicadores con más datos, como las infracciones de tráfico. Pero ahí, curiosamente, el sesgo que aparece es en perjuicio de los hispanos, mientras que blancos y negros quedan igualados. Sí se detectan casos puntuales de racismo, pero estos tienden a concentrarse en determinados estados, e incluso en determinados condados, lo que apuntaría a un «racismo local» y no generalizado.

Esta última tragedia de Minneapolis parece, claramente, un episodio de brutalidad policial, aunque podría obedecer a causas más particulares que generales: el agente implicado tenía un largo historial de denuncias por abuso de fuerza. En cuanto a la raza del sospechoso, no hay de momento ninguna razón para pensar que haya jugado ningún papel en su muerte.

Fuente y más información aquí

viernes, 29 de mayo de 2020

El racismo más cotidiano de EEUU se hace viral por un incidente en Central Park

La vida diaria de Estados Unidos está llena de episodios que, con distinta intensidad, recuerdan la vigencia de la lacra del racismo en el país. En casos graves como la muerte este lunes de George Floyd en Minneapolis señalan a la responsabilidad de la policía en casos de violencia excesiva, letal y racista. Pero también en las últimas horas se ha hecho viral un vídeo que registra un incidente aparentemente nimio en Central Park tras el que late una corriente no menos perniciosa: la de las acusaciones falsas a los negros que explotan la asociación a la raza de problemas como la violencia, la amenaza o el crimen.
El incidente sucedió el lunes temprano, cuando Christian Cooper, un hombre negro aficionado a la ornitología que paseaba por el parque neoyorquino, observó a un perro que estaba sin correa, contraviniendo las normas, y educadamente pidió a su dueña que lo atara. Esta, una mujer blanca, se negó y él recurrió a un truco que, según ha explicado luego, ha empleado en otras ocasiones para tratar de convencer a quienes llevan a los perros sueltos para que los aten, que es ofrecerles a los animales algo de comer.
En ese momento ella le dijo que parara y él empezó a grabar en vídeo. En las imágenes se ve a la mujer, con una mascarilla, acercándose a él y amenazándole con llamar a la policía. “Les voy a decir que un afroamericano está amenazando mi vida”, dice la mujer. Él le contesta que haga lo que quiera y ella llama, reportando la falsedad, diciendo que el hombre le está grabando, llorando y urgiendo con un tono de gravedad a la policía a mandar agentes.
La vida diaria de Estados Unidos está llena de episodios que, con distinta intensidad, recuerdan la vigencia de la lacra del racismo en el país. En casos graves como la muerte este lunes de George Floyd en Minneapolis señalan a la responsabilidad de la policía en casos de violencia excesiva, letal y racista. Pero también en las últimas horas se ha hecho viral un vídeo que registra un incidente aparentemente nimio en Central Park tras el que late una corriente no menos perniciosa: la de las acusaciones falsas a los negros que explotan la asociación a la raza de problemas como la violencia, la amenaza o el crimen.
El incidente sucedió el lunes temprano, cuando Christian Cooper, un hombre negro aficionado a la ornitología que paseaba por el parque neoyorquino, observó a un perro que estaba sin correa, contraviniendo las normas, y educadamente pidió a su dueña que lo atara. Esta, una mujer blanca, se negó y él recurrió a un truco que, según ha explicado luego, ha empleado en otras ocasiones para tratar de convencer a quienes llevan a los perros sueltos para que los aten, que es ofrecerles a los animales algo de comer.
En ese momento ella le dijo que parara y él empezó a grabar en vídeo. En las imágenes se ve a la mujer, con una mascarilla, acercándose a él y amenazándole con llamar a la policía. “Les voy a decir que un afroamericano está amenazando mi vida”, dice la mujer. Él le contesta que haga lo que quiera y ella llama, reportando la falsedad, diciendo que el hombre le está grabando, llorando y urgiendo con un tono de gravedad a la policía a mandar agentes.
También la organización de la que Cooper adoptó hace dos años al perro (al que en el vídeo prácticamente ahoga mientras se produce el incidente) anunció que habían vuelto a hacerse cargo del animal.

Disculpas

En unas declaraciones a NBC la mujer ha asegurado que se puso nerviosa porque Cooper le estaba “gritando” y porque no sabía qué había en la comida que le estaba dando al perro pero ha admitido que lo que hizo fue “inaceptable” y ha pedido disculpas “a todo el mundo, especialmente a este hombre, a su familia” y a “cualquiera que tenga peor concepto” de ella, algo que asegura que “entiende”.
“Cuando pienso en la policía soy una persona afortunada”, ha declarado también la mujer. “Me he dado cuenta, especialmente hoy, de que pienso (en la policía) como una agencia de protección y, desafortunadamente, esto me ha hecho darme cuenta de que tanta gente en este país no tiene ese lujo”.

Contra la deshumanización

El hombre, que dejó de grabar cuando Cooper puso la correa al perro y que se marchó tras dar las gracias a la mujer por hacerlo y antes de que llegara la policía, por su parte ha explicado que decidió enfrentarse y grabar porque no quería ser intimidado por las amenazas de la mujer de denunciarle a la policía. “No voy a participar en mi propia deshumanización, no voy a alimentar eso”, ha dicho.
“Vivimos en la era de Ahmaud Arbery, en la que a hombres negros se les dispara por las asunciones que la gente hace sobre los hombres negros y sobre toda la gente negra y no voy a participar en eso”, le dijo a NBC recordando el caso del joven negro que fue asesinado en febrero en Georgia mientras hacía footing por un expolicía blanco y su hijo. Solo este mes, tras la publicación del vídeo, los responsables fueron detenidos e imputados.
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miércoles, 27 de mayo de 2020

Pasapalabra sobre Racismo




Desde Movimiento contra la Intolerancia, os presentamos este Pasapalabra sobre el Racismo.  Edad recomendada a partir de 12 años.

martes, 26 de mayo de 2020

Cuaderno de análisis nº57: Racismo, Negrofobia, Esclavismo e Intolerancia frente a la Dignidad



Si quieres saber algo más sobre Racismo, Negrofobia, Esclavismo e Intolerancia, compartimos este interesante material Cuaderno de Análisis n°57 .


Puedes descargarlo aquí 📩



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