FCJE.-La Federación de
Comunidades Judías de España (FCJE) y el Movimiento contra la Intolerancia
(MCI) han presentado hoy el Informe sobre el Antisemitismo en España 2025,
que confirma la persistencia de una tendencia especialmente preocupante: el
antisemitismo continúa creciendo en España.
El informe registra 221
incidentes antisemitas en 2025, frente a los 193 contabilizados en 2024, lo que
supone un incremento del 14,51%. Los meses con mayor número de incidentes
fueron octubre, septiembre y julio, evidenciando la intensidad y continuidad
de un fenómeno que, lejos de remitir, se ha instalado en distintos ámbitos de
la sociedad española.
La evolución de los últimos años
resulta especialmente alarmante. El Observatorio de Antisemitismo, iniciativa
conjunta de la FCJE y el MCI, viene documentando el fuerte repunte registrado
desde el 7 de octubre de 2023, cuando se produjo la masacre perpetrada por
Hamás en Israel. El informe de 2025 confirma que el incremento no fue un
episodio puntual, sino una tendencia que se mantiene en el tiempo.
David Obadía, presidente
de la FCJE, ha advertido de las consecuencias que esta situación tiene sobre la
vida cotidiana de los judíos españoles: «Desde el 7 de octubre de 2023,
los judíos españoles tenemos que acudir a nuestros lugares de reunión con
especiales medidas de seguridad. Nuestros niños son los únicos que van a sus
colegios con presencia policial y los insultos y la discriminación forman parte
de nuestra realidad prácticamente a diario».
Obadía ha subrayado que no
puede considerarse normal que una comunidad tenga que reforzar permanentemente
sus medidas de seguridad para poder desarrollar su vida religiosa, educativa y
comunitaria. «Cuando una familia judía tiene que preguntarse si es seguro
llevar a sus hijos al colegio o acudir a una sinagoga, estamos ante un problema
que afecta al conjunto de la sociedad española», ha señalado. En este contexto,
Obadía ha reconocido que la postura de la ultraizquierda contribuye a empeorar
esta situación.
Por su parte, Esteban
Ibarra, presidente del Movimiento contra la Intolerancia, ha denunciado la
situación de indefensión que experimentan muchas víctimas y ha reclamado que el
antisemitismo reciba la misma atención, determinación y respuesta
institucional que cualquier otra forma de discriminación e intolerancia.
«El antisemitismo no es una
opinión ni una discrepancia política: es una forma de odio y discriminación
contra los judíos. Cuando se tolera, se normaliza o se minimiza, se deteriora
la convivencia y se debilita la democracia», ha afirmado Ibarra.
La FCJE y el MCI consideran
especialmente preocupante que el antisemitismo pueda presentarse bajo nuevas
formas y normalizarse en espacios sociales, educativos, culturales o
digitales. El odio contra los judíos no desaparece porque cambie el
lenguaje con el que se expresa.
Ante esta situación, ambas
organizaciones reclaman una respuesta institucional más firme, coordinada
y proactiva.
Asimismo, solicitan mayor
fuerza normativa y una actuación decidida de las administraciones públicas, los
centros educativos, las universidades, las plataformas digitales y el conjunto
de la sociedad civil para impedir que el antisemitismo se convierta en una
conducta normalizada.
La FCJE y el MCI recuerdan
que la libertad y la seguridad de los ciudadanos judíos constituyen un
indicador de la calidad democrática de España. Combatir el antisemitismo no es
proteger únicamente a una minoría: es defender el principio de igualdad y el
derecho de todos a vivir libres de odio y discriminación.
El antisemitismo es una amenaza
para la convivencia y para la democracia. Ante el aumento de los incidentes, la
respuesta no puede ser la indiferencia.