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miércoles, 3 de junio de 2020

ONG advierten de que millones de mujeres y niñas afrontan un aumento de inseguridad y violencia en la pandemia

Tres organizaciones, Amnistía Internacional, Women's Link Worldwide y la Federación Internacional de Planificación de la Familia, publican una guía que sirve como hoja de ruta para que los gobiernos europeos tomen las medidas necesarias para proteger a mujeres y niñas durante y tras la emergencia del coronovirus.

violencia machista 8M
Pancarta durante las movilizaciones del 8M / EFE
     
La situación actual está provocando una grave crisis en los medios de comunicación. La publicidad se ha desplomado y eso hace que nuestra sostenibilidad sea muy frágil. Necesitamos conseguir 1.000 nuevos socios en unos pocos días para poder seguir informando y trabajando como hasta ahora.

"La pandemia de covid-19 ha incrementado los niveles de inseguridad y violencia contra las mujeres en toda Europa y, sin una atención específica de los gobiernos, podría agravar las desigualdades de género y los niveles de discriminación". Así lo advierten tres organizaciones no gubernamentales de ámbito internacional a los gobiernos europeos en una guía que acaban de publicar.

El documento, elaborado por Amnistía Internacional, Women's Link Worldwide y la Federación Internacional de Planificación de la Familia y titulado A Guide for Europe: Protecting the rights of women and girls in times of the COVID-19 pandemic and its aftermath (Una guía para Europa: Protegiendo los derechos de las mujeres y las niñas en tiempos de la pandemia del covid-19 y sus consecuencias), está concebido como una hoja de ruta para que los gobiernos tomen las medidas necesarias para proteger los derechos de las mujeres y las niñas, "que se ven afectadas de forma desproporcionada por la pandemia, especialmente las que sufren formas interrelacionadas y persistentes de discriminación".

En el documento, las tres organizaciones hacen un llamamiento a los Estados para que "escuchen las voces de las mujeres y conviertan Europa en un lugar mejor para todas las mujeres y niñas después de la COVID-19" e instan a los gobiernos europeos a "hacer cuanto esté en su poder para garantizar que "no se deja de lado a las mujeres y niñas y que se respetan sus derechos".

"Esta crisis ha dejado al descubierto la discriminación estructural y sistemática que han sufrido mujeres y niñas desde hace mucho tiempo" afirma el documento y añade que mujeres y niñas que han soportado esta marginalización "sufren esta crisis de una forma especialmente desproporcionada".

Las organizaciones afirman que los gobernantes europeos deben aprovechar este momento para atajar los efectos inmediatos y los de largo plazo que tendrá la pandemia, poniendo en marcha políticas y otras medidas que eliminen la reproducción de injusticias y mayores desigualdades. El documento resalta que "cualquier medida en el corto, medio o largo plazo para responder a esta pandemia, debe respetar y proteger los derechos humanos".

Según la guía, la mayor parte de los países las denuncias de violencia contra las mujeres, y en particular de violencia de género en el ámbito familiar, "han aumentado de forma alarmante" y que, según datos recientes de la Organización Mundial e la Salud (OMS), las llamadas de emergencia se han incrementado en hasta un 60% en comparación al último año en muchos países. En otros, la disminución de las denuncias por estos tipos de violencia pueden significar una mayor dificultad para alertar de estar violencias por parte de las mujeres que conviven bajo el mismo techo con su maltratador.

Según la guía, para las mujeres que sufren la violencia de género, incluida la violencia sexual, "los elevados niveles de impunidad y los obstáculos para acceder a la justicia ya eran uno de los mayores desafíos en la región antes de la covid-19". Por eso, advierten, que es fundamental que además de tomar medidas en materia de salud pública, los Estados "cumplan también con sus obligaciones internacionales de garantizar la diligencia debida en la investigación de todos los casos de violencia de género", tanto durante los confinamientos como después de que se levanten las restricciones.

Antes de que estallara la pandemia, una de cada cinco mujeres en Europa sufría violencia de género.
El documento resalta el hecho de que antes de que estallara la pandemia, una de cada cinco mujeres en el continente sufría violencia por parte de su pareja en el hogar y que las medidas de confinamiento y las medidas de aislamiento para contener la propagación del virus "ha expuesto a mujeres y niñas a mayores riesgos de abusos" y a menudo sin el apoyo que necesitan.

Si bien diversos países de la región, como España, Francia, Irlanda, Italia, Portugal Austria o Bélgica están tomando medidas concretas para proteger a mujeres y niñas del riesgo de sufrir violencia de género (poniendo en marcha campañas de información, creando refugios temporales  o habilitando hoteles y promoviendo líneas de ayudas), "la pandemia ha puesto de manifiesto, también, la deficiencia de las medidas implementadas en "tiempos normales", lo que "ha limitado la capacidad de reacción ante la crisis".

En este contexto, "los Estados deben tener en cuenta las discriminación de género y otras formas de marginalización que se entrelazan y que aumentan la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas en este contexto; "particularmente cuando se garantiza el acceso a servicios esenciales y urgentes, como el aborto seguro, la atención posterior al aborto y el tratamiento del aborto espontáneo, la anticoncepción y los productos de higiene menstrual; y al garantizar la asistencia y protección de las personas que corren el riesgo de sufrir violencia doméstica y sexual y otras formas de explotación, trata y otras formas de explotación", recoge la guía.

Garantizar los derechos sexuales y reproductivos
Las organizaciones afirman que algunos países no han tomado medidas concretas para garantizar el acceso seguro y oportuno, así como la información necesaria sobre los derechos sexuales y reproductivos durante la  pandemia, y denuncian que algunos "parecen estar usando las restricciones como oportunidad para menoscabar o restringir aún más" estos derechos.

Según las ONG, en muchos casos los hospitales y consultorios han reducido al mínimo los servicios de salud sexual y reproductiva o los han cerrado debido a la escasez y redistribución del personal, entre otras razones. En muchos lugares, acceder a servicios clínicos normales es ahora sumamente difícil.

Pero también las organizaciones de la sociedad civil, así como el Parlamento Europeo han manifestado su preocupación sobre países como Polonia, Rumanía o Eslovaquia, que podrían estar usando la emergencia del coronavirus para restringir aún más el acceso a los derechos sexuales y reproductivos, construyendo sobre las barreras preexistentes para acceder a ellos.

"Restringir servicios esenciales es poner en peligro la vida, la salud y el bienestar de cientos de miles de mujeres. Los países que anteponen la atención han tomado medidas para proteger la seguridad y la libertad de las mujeres y las niñas. Esto se puede hacer; no hay excusas para abandonar a su suerte a las mujeres y niñas", afirma Caroline Hickson, directora regional de la Red Europea de la Federación Internacional de Planificación de la Familia en  un comunicado difundido conjuntamente por las organizaciones.

Las tres organizaciones llaman la atención sobre las "sombrías perspectivas" económicas para millones de mueres tras la emergencia del coronavirus, que afectará de forma desproporcionada a las mujeres, especialmente a aquellas que trabajan en sectores asistenciales o informales y a las que ya sufren marginación.

Especialmente cuidadosos deberán ser con los derechos de las que sufren formas de discriminación múltiples o interrelacionadas, como "las romaníes, las migrantes o las solicitantes de asilo, las trabajadoras sexuales, las mujeres con discapacidad, las mujeres trans y otras en situación de marginación que están más expuestas a ser objeto de actuaciones de agentes estatales", afirma el documento.

La guía da una serie de recomendaciones a seguir por los Estados europeos en materia de violencia de género, acceso a los servicios de salud reproductiva y de aborto, derechos de las mujeres y menores migrantes o sobre cómo garantizar el acceso de las mujeres y las niñas a la justicia.

Fuente y más información aquí

viernes, 15 de mayo de 2020

Los datos evidencian la necesidad de perspectiva de género en la respuesta a la pandemia para evitar más desigualdades

La sobrecarga del trabajo sanitario y servicios esenciales, la mayor responsabilidad en las tareas domésticas y de cuidados, la mayor pobreza y precariedad laboral y el aumento del riesgo de sufrir violencia de género son los principales factores que incrementan el impacto de la crisis sobre las mujeres

Madrid, 11 may. 20. AmecoPress.- Un informe realizado por el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, del Ministerio de Igualdad, pone de manifiesto el diferente impacto que la pandemia de la COVID-19 tiene sobre hombres y mujeres, así como las consecuencias tanto económicas como sociales y familiares que también difieren considerablemente entre un género y otro. Es por eso que la perspectiva de género en la respuesta ante la crisis es ineludible y la única forma de que no aumenten aún más las desigualdades.
El mayor impacto del virus sobre las mujeres, que están en primera línea de respuesta a la enfermedad, se debe principalmente a tres aspectos:
- La sobrecarga del trabajo sanitario y de servicios esenciales. En España, según la EPA, las mujeres representan el 66% del personal sanitario. Concretamente, el porcentaje de mujeres es de 84 % en enfermería, el 72 % en farmacia, el 82 % en psicología y el 84 % del personal de residencias para mayores y personas dependientes, donde se han dado los casos más graves y mayor número de fallecimientos. Además, son mayoría en sectores del comercio de alimentación y de los servicios de limpieza hospitalaria y de residencias que son esenciales para el mantenimiento de las poblaciones. A estos colectivos profesionales se suman las empleadas de hogar y cuidadoras, que asumen una importante parte de los cuidados de las personas dependientes.
- La responsabilidad de las tareas de cuidados. En el ámbito privado, las mujeres asumen la mayor parte del trabajo doméstico y el 70 % de las tareas de cuidados. A la desigualdad y dificultad habitual en conciliación y falta de corresponsabilidad, se ha unido el cierre de centros educativos y el teletrabajo, aumentando la sobrecarga en este ámbito. Especialmente afectadas se han visto las familias monoparentales, de las que 8 de cada 10 están encabezadas por mujeres
- La mayor pobreza y precariedad laboral que sufren las mujeres. Esto las sitúa en peor situación para afrontar una nueva crisis y un nuevo mercado de trabajo. Además de que algunos de los sectores más afectados, como el comercio, turismo y hostelería, están altamente feminizados, a esta perspectiva hay que sumarle el factor de desempleo en España, que también afecta en mayor medida a las mujeres, así como las condiciones de precariedad laboral con respecto a los hombres.
En cuanto a las trabajadoras del hogar, uno de los grupos más precarizados y desprotegidos, la existencia del despido por desistimiento, la falta de acceso a la prestación por desempleo y también su elevado nivel de exposición al contagio las convierte en uno de los colectivos más vulnerables, sobre todo considerando el elevado porcentaje de ellas que permanecen en la economía informal. Además, en este último mes se han producido un 3’3 % menos de altas en la Seguridad Social, y en general, el paro femenino ha aumentado un 6,5%, y continúa siendo considerablemente superior que el masculino.
En cuanto a la implantación del teletrabajo, el informe apunta a que éste también debe establecerse teniendo en cuenta el enfoque de género y atendiendo al principio de corresponsabilidad, ya que si no todo el peso de los cuidados recaerá, sin ninguna duda, sobre las mujeres, que deberán compaginarlo todo en el mismo espacio y al mismo tiempo.
Pero uno de los datos que, según ha recogido el informe, más preocupan- y gravemente - en relación con la situación de las mujeres, ha sido el aumento del riesgo de violencia de género y otros tipos de violencia contra las mujeres derivado de la situación de reclusión en los hogares. Los datos de llamadas y consultas online al 016 durante el confinamiento muestran este impacto al aumentar las demandas considerablemente: según los datos de la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género, durante la primera quincena del mes de abril con respecto a la primera quincena del mes de marzo, en 2020, en el caso de las llamadas se ha producido un incremento del 48 %, que asciende hasta el 733,3 % en el caso de las consultas online. Comparando el periodo del 14 de marzo al 15 de abril de 2020 y 2019, los incrementos han sido del 31 % en el número de llamadas y del 443,5 % en el de consultas online, lo que demuestra un claro aumento de situaciones de violencia en muchas casas.

Familias monomarentales: necesidad de políticas públicas que protejan los cuidados y la conciliación

Como se señaló anteriormente, las familias monoparentales se han visto gravemente afectadas durante esta crisis, con el cierre de centros educativos y la habitual dificultad en materia de cuidados y corresponsabilidad a las que estas familias están expuestas. En España, existen algo más de 1.887.00 familias monoparentales, de las que casi un 82% están encabezadas por mujeres.
Estas familias monomarentales cuentan con una plataforma de representación de sus demandas que se ha reunido con el Instituto de la Mujer y la ministra de Igualdad, Irene Montero, para visibilizar las necesidades y problemas específicos que estas familias tienen. Así, la Plataforma de Familias Monomarentales (FAMS) expresaba a la directora del Instituto de la Mujer, Beatriz Gimeno, y a la ministra de Igualdad, Irene Montero, su preocupación ante los efectos de la crisis socioeconómica venida con la pandemia de la COVID-19, cuya incidencia es aún más grave en estas familias monomarentales.

La ministra de Igualdad, a su vez, ha reconocido que “ahora más que nunca son necesarias las políticas públicas que protejan los cuidados y la conciliación”. En este sentido, Beatriz Gimeno ha expresado “el compromiso del Instituto de la Mujer con estas familias y con la diversidad en el modelo familiar, pues somos conscientes de su precariedad, de su pobreza y del mayor impacto de la crisis en ellas”.
Una de las mayores preocupaciones de este colectivo es la conciliación de la vida familiar y laboral, expresamente en un contexto de cierre de centros educativos y teletrabajo, que se hace enormemente difícil. Por ello, reivindican una mayor corresponsabilidad institucional con respecto a los cuidados, teniendo especialmente en cuenta su situación. Ambas responsables del ministerio han asegurado que estudiarán de forma específica sus circunstancias.
Foto: Archivo AmecoPress, cedidas por el Instituto de la Mujer incluidas en el Informe – Redes Sociales FAMS

martes, 3 de diciembre de 2019

El Parlamento Europeo aprueba que toda la UE ratifique el convenio de Estambul contra la violencia machista

Denuncia de los feminicidios. Y acicate para los países que aún no han ratificado el Convenio de Estambul. El Parlamento Europeo ha debatido este lunes en Estrasburgo sobre las violencias contra las mujeres, y este jueves ha votado a favor de la ratificación del Convenio de Estambul en varios países de la UE.
El texto ha sido respaldado por populares, socialistas, liberales, verdes y la izquierda unitaria; mientras que los ultraconservadores (ECR, el grupo de Vox) y la extrema derecha (ID) se han opuesto.  La resolución ha sido aprobada por amplia mayoría: 500 votos a favor, 91 en contra y 50 abstenciones.
"A pesar de los negacionistas, la violencia de género existe", ha dicho Iratxe García, presidenta de los socialistas en la Eurocámara: "Que se lo digan a las madres, que pierden el mayor tesoro de sus vidas. Hoy, ante esos que niegan la violencia de género, se han teñido las calles de morado: no estáis solas. Las instituciones deben comprometerse, es indispensable que haya una ratificación del convenio de Estambul, y es necesaria una estrategia de igualdad de la futura Comisión Europea". Y ha zanjado: "Un mensaje a los partidos que la niegan y los que los blanquean: somos más y somos fuertes".
"Desde que contamos los casos en España, llevamos más de mil mujeres asesinadas", ha dicho en su intervención la cabeza de lista de Unidas Podemos, María Eugenia Rodríguez Palop, vicepresidenta primera de FEMM, la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género del Parlamento Europeo: "Proliferan las fuerzas negacionistas y han declarado una guerra contra las mujeres. Por culpa de la extrema derecha, está pendiente de aplicación el convenio de Estambul. Necesitamos que la UE lo incorpore a su legislación y que se reconozcan todas las violencias. No es abuso, es violación, hermana, yo sí te creo. No se han hecho suficientes progresos para abordar este problema. La UE debe tomar medidas drásticas contra las derivas preocupantes en algunos Estados miembros y los intentos de la extrema derecha de frenar los logros de las mujeres y revertir los derechos sexuales y reproductivos".
Soraya Rodríguez (Ciudadanos/Renew Europe), ha recordado los datos de asesinadas por la violencia machista, y ha añadido: "No son solo cifras, son nombres y vidas. Por eso hoy en el Parlamento Europeo pedimos a todos los Estados que ratifiquen la convención de Estambul".
Este jueves se ha aprobado una resolución sobre ello, que pide la ratificación del convenio de Estambul por parte de la Unión Europea y por cada uno de los Estados miembros. Los eurodiputados instarán de nuevo a los Estados miembros que aún no lo han hecho a ratificar la Convención de Estambul y a adoptar las medidas legislativas y políticas necesarias.
Los 28 lo han firmado ya, pero hasta que no lo ratifiquen no es vinculante y no se incorpora a su ordenamiento jurídico. Faltan por hacerlo Bulgaria, República Checa, Hungría, Letonia, Lituania, Eslovaquia y Reino Unido.
La resolución también pide que el Consejo de la UE y la Comisión Europea garanticen que se integre el Convenio de Estambul en la legislación de la Unión Europea.
Además, la resolución condena todas las formas de violencia de género y lamenta el hecho de que las mujeres y las niñas continúen expuestas a la violencia psicológica, física, sexual y económica, incluida la violencia doméstica, el acoso sexual, el acoso de la violencia cibernética, la violación, el matrimonio temprano y forzado, la mutilación genital femenina, delitos cometidos en nombre del llamado "honor", el aborto forzado, la esterilización forzada, la explotación sexual y trata de personas y otras formas de violencia que constituyen una grave violación de sus derechos humanos y su dignidad.
El texto, además, recoge la preocupación por el fenómeno de los feminicidios en Europa, que es la forma más extrema de violencia contra la mujer.
"Una de cada tres mujeres sufre violencia física o sexual en su vida", dijo el presidente de la Eurocámara, David Sassoli, al inicio de la sesión plenaria de este lunes, en la que se ha guardado un minuto de silencio: "Estas víctimas no son estadísticas. Cualquier mujer que enfrenta violencia es una demasiada. Debemos romper el silencio y poner fin a la impunidad para los autores de estos crímenes".
Y ha añadido: "Es hora de que todos los Estados miembros y la Unión Europea ratifiquen el Convenio de Estambul, sin demora. Este es el primer instrumento internacional jurídicamente vinculante destinado a prevenir y combatir la violencia contra las mujeres y las niñas. Europa necesita mostrar liderazgo para que podamos coordinar políticas y lograr resultados para las mujeres en todo el mundo".
Fuente y más información aquí