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domingo, 17 de abril de 2022

La propuesta de Boris Johnson, que pretende expulsar inmigrantes a Ruanda es "tremendamente xenófoba y racista"


El presidente del Movimiento contra la Intolerancia, Esteban Ibarra, consideró este viernes que la propuesta del primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, que pretende expulsar inmigrantes a Ruanda es "tremendamente xenófoba y racista" . Y se preguntó "¿Por qué no les envía a Estados Unidos?"

En declaraciones a Servimedia Ibarra pidió a Johnson que "asuma los tratados internacionales sobre emigración, como el pacto de Marrakech, que incide en una inmigración ordenada pero que insta a respetar los derechos fundamentales de las personas".

En su opinión esta propuesta viene porque "la guerra de Ucrania nos tiene a todos aterrorizados y pendientes de ella y los pequeños déspotas aprovechan estos momentos para promover iniciativas contrarias a la libertad" y que ésta de expulsar inmigrantes es "de consumo interno, para tapar sus vergüenzas por el escándalo suscitado por sus fiestas saltándose las prohibiciones por la pandemia". Además también alertó de que "el crecimiento de los delitos de odio en el Reino Unido está absolutamente disparado, un tema que debería preocupar a Johnson. Esta propuesta no es nada bueno para este problema".

Reiteró el presidente de Movimiento contra la Intolerancia en que "las personas emigran para mejorar sus vidas y aunque hay que hacer control del flujo emigratorio en las fronteras lo que no se puede hacer es burlar las leyes internaciones y los tratados" como hace Johnson. "Hay que apostar por promover la cooperación para el desarrollo humano y respetar el derecho de cada persona de intentar tener una vida mejor", concluyó.

sábado, 12 de diciembre de 2020

La música de la Familia Grande: 15 migrantes cuentan su historia a ritmo de ‘trap’ y ‘afrobeat’

Varios adolescentes que llegaron a España como menores no acompañados preparan un audiolibro y un concierto repleto de canciones propias. Narraciones de amor, desamor, éxodos y nostalgia que mezclan testimonios de todo el continente africano

Nkayndjock Stanis entra a la sala de ensayos como si una legión de fans esperaran ansiosos la primera canción de un concierto. Empuña el micrófono –envuelto en un plástico azul desechable para evitar contagios– como un MC (maestro de ceremonias, como se llaman los intérpretes de rap) profesional y va calentando motores. “Yo, yo, you feel me?”, rapea mientras se mueve entre la decena de músicos que tocan en la Escuela de Música Creativa y que hoy sirven de banda del artista camerunés de 20 años. Stanis le canta a la superación y a la espiritualidad al ritmo que marca el teclado, la batería y un par de guitarras. Solo el saxo le roba algo de protagonismo. Desde febrero, el cantante y otros 14 jóvenes extranjeros ensayan para el concierto que celebrarán, si las medidas sanitarias lo permiten, el próximo 17 de diciembre. Este proyecto de la Fundación Música Creativa, en colaboración con la Obra Social La Caixa y la Fundación Raíces, tiene un objetivo claro: explotar la diversidad cultural a través de la música y crear una comunidad libre de racismo y condescendencia.

“No se trata de componer música desde la pena o el paternalismo”, explica Laura Poggio, la directora de la Fundación Música Creativa, “La idea es que un grupo de músicos más o menos formados compongan y mezclen lo que cada uno lleva dentro”. La flautista pretende con la iniciativa que el ocio para estos menores y jóvenes extranjeros también esté sobre la mesa: “Son adolescentes. Además de sus situaciones personales, necesitan lo mismo que los chicos de aquí: estar con sus amigos, conocer cosas nuevas, divertirse…”, dice desde el vestuario de la escuela.

Desde aquí se oyen los pasos apresurados de una sala a otra y puertas que, al abrirse, regalan un breve tráiler de lo que llevan meses preparando. Todos ellos están siendo o han sido atendidos por la Fundación Raíces. La organización, teniendo en cuenta el perfil de los chicos, seleccionó a un pequeño grupo para la iniciativa; generalmente los que ya tenían algún vínculo con la música. María Areces, coordinadora del programa de asistencia jurídica especializada en menores y jóvenes, lamenta que a pesar de su corta edad, no hayan podido haber disfrutado de una infancia tranquila: “Todos ellos llegaron a España siendo menores extranjeros no acompañados. Cuando intentaron acceder a sus derechos, como la protección otorgada por la Administración y las comunidades, en muchos casos se les negó. Este proyecto les otorga un espacio a la diversión que no les es muy común”. Precisamente por toda la historia que les une, han decidido llamar al proyecto ‘Familia Grande’.

El periplo de la mayoría de ellos se extiende entre dos y tres años, desde que salen de sus casas con 11 o 12 años. “Dejan atrás a sus familias, cruzan desiertos andando, se exponen a riesgos en pateras… y cuando llegan aquí, en muchos casos, tienen que afrontar las políticas de extranjería que perpetúa la vulneración de sus derechos”, critica Areces.

“No somos delincuentes”

Yaya Kone, de 18 años, le canta a su madre, a quien echa mucho de menos. Es de Costa de Marfil y hace un par de años que salió. Kone reconoce que se encontró en España con una realidad muy diferente a la que esperaba: “Yo me imaginaba que aquí íbamos a poder estudiar y que sería más sencillo encontrar trabajo y tener oportunidades. Pero no está siendo nada fácil”. Sin embargo, lo que más le preocupa es el racismo: “Se habla de nosotros como si fuéramos delincuentes. Y no lo somos. Alguno habrá, como también hay delincuentes españoles. Pero la mayoría somos chicos que salimos porque no podemos quedarnos en nuestros países”.

Anas Boussedra y Oussama Chrgui El Hemiani repasan una de las canciones.
Anas Boussedra y Oussama Chrgui El Hemiani repasan una de las canciones.SANTI BURGOS

Areces reconoce que le sorprende mucho lo conscientes que son del “dibujo que la sociedad hace de los menores extranjeros no acompañados”. “Saben lo que se dice de ellos, los ataques que reciben y la idea equivocada que muchos españoles tienen al respecto, por eso lo plasman es sus canciones”. Aunque muchas le hablan al amor y al desamor, la añoranza, el racismo y el espíritu de superación está inscrito en la mayoría de letras. Todas ellas se contarán en un audiolibro y en un documental que preparan ambas entidades colaboradoras.

Laura Poggio está ilusionada y no lo esconde. Se pasea por las dos salas habilitadas para los ensayos sin quitar los ojos de los chicos a los que aplaude canción tras canción. En su móvil almacena decenas de vídeos y fotos desde el inicio del proyecto y le es inevitable hablar del progreso y de la ilusión de todos ellos. “No sabes lo emocionante que es que alguno de estos chicos quiera dedicarse en el futuro a la música”, cuenta con los ojos llorosos, “Yo me dedico a esto y ver crecer estas ganas me toca especialmente”.

One, two, one, two, three, four”. El tempo lo marca uno de los profesores, acercándose al micrófono. Anas Boussedra, Hamza Minarou y Oussama Chrgui El Hemiani arrancan a cantar justo después. La canción se llama El desafío, “lo que es cada paso de la vida”, aclara este último. Chrgui escribió también la letra de Solo, en la que habla de los viajes que todos cargan en sus espaldas: “La diferencia entre nosotros y el pájaro es que este vuela para poder emigrar y nosotros emigramos para poder volar”. Boussedra se equivoca y pide disculpas: “No me sale muy bien”, repite en inglés y muy tímido mientras recupera la letra que tiene guardada en el móvil. Miriam García, saxofonista de 20 años, despega sus labios del instrumento y le anima: “No quedó mal. Probamos de nuevo, Anas”.

García empezó a los ocho años en una escuela del barrio. Poco a poco, se introdujo en el mundo del jazz. Lo que ella describe como “enamorarse”. Este es su segundo año de estudio de la Escuela de Música Creativa Superior. Cuando le avisaron del proyecto no dudó en apuntarse. “Mi madre es gitana y me siento muy identificada con las historias de muchos de ellos”, cuenta al final del ensayo. “Además, no solemos tener acceso a estos estilos tan diferentes. Es una oportunidad para aprender. La música si no sirve para transmitir estos mensajes, ¿para qué está?”.

Fuente y más información en educatolerancia.com

jueves, 27 de febrero de 2020

La Fiscalía denuncia a una tuitera por incitar al odio contra los Menas al distribuir un vídeo falso

Es el primer caso de querella por difundir una 'fake news' por redes sociales en España
   
La Ciutat de la Justícia, sede de la Fiscalía de Barcelona JORDI SOTERAS
Distribuir una imagen con información falsa apuntando a un colectivo puede ser un delito. Así lo considera el Servicio contra delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía de Barcelona, que coordina el fiscal Miguel Ángel Aguilar, que han presentado una querella en los juzgados de Sant Feliu de Llobregat, y fue admitida a trámite, contra una usuaria de la red social twitter por difundir un vídeo "con una duración de 1 minuto y 32 segundos en el que se puede observar como dentro de un aula de un centro educativo, varios alumnos gritan y lanzan papeles a la profesora, también tiran y tumban las mesas y sillas, entre gritos y risas de burla" y con el mensaje "te mando un vídeo de un centro educativo para los emigrantes menores de edad que entran ilegalmente en España. Te ruego que lo difundas para que España se entere de una vez como nos agradecen que los acojamos".

La investigación de los Mossos d'Esquadra, encargada por la Fiscalía, indicó que el vídeo "recoge hechos no sucedidos España sino en Brasil y que no tienen nada que ver con menores de edad que hayan emigrado a España". Por eso, el fiscal cree que este mensaje podría ser un delito contra los Derechos Fundamentales y Libertades Públicas reconocidas en la Constitución en su modalidad de lesión de la dignidad de las persona por motivos de discriminación a origen nacional con el agravante de su difusión por internet.

En este sentido, considera que la acusada, vecina de Sant Joan Despí, presuntamente quiso "asociar interesadamente el colectivo de menores inmigrantes con la violencia en las aulas" al enviar el mensaje en junio del año pasado por twitter. Además el escrito fiscal, al que ha tenido acceso este medio, indica que la policía identificó a otros usuarios de esta red social y de Facebook que también difundieron el vídeo por lo que se informó a las fiscalías de sus lugares de residencia, Cuenca, León, Granada y Madrid, para que habrán diligencias si lo consideran oportuno. 

"La querellada, mediante la combinación del texto descrito y el impactante contenido del video difundido de forma masiva e indiscriminada, pretendía vincular una supuesta violencia en las aulas con los menores no acompañados procedentes de otros países que vienen a nuestro país, todo ello con el fin de denigrarlos, asociándoles de forma generalizada con actos incívicos, violentos y de falta de respeto a la autoridad del profesorado, desacreditándolos con ello y contribuyendo de esta forma a despertar o aumentar entre la población los prejuicios y estereotipos contra este colectivo de personas, especialmente vulnerables, con el consiguiente riesgo de generar sentimientos de rechazo y hostilidad social frente a ellos" señala la Fiscalía en su escrito.

 El Ministerio Público presentó la denuncia en los juzgados de la localidad en la que reside la acusada ya que es "en la que razonablemente se emitió el vídeo cuya difusión se le atribuye". Se trata de la primera querella en España por difusión de una fake news con intención de denigrar a un colectivo por las redes sociales.

Fuente y más información aquí

lunes, 10 de febrero de 2020

Veinte años después del ataque xenófobo en El Ejido las causas persisten

Organizaciones de atención a la migración ven con preocupación la presencia en el gobierno del Ayuntamiento de Vox, el partido más votado en esta localidad almeriense en las últimas elecciones generales.

Imagen de archivo de la protesta del 7 de febrero de 2000. / EFE
Imagen de archivo de la protesta del 7 de febrero de 2000. / EFE
Se cumplen hoy 20 años de los ataques xenófobos más graves ocurridos hasta ahora en España, una jauría humana que el 6 de febrero del año 2000 emprendió una persecución brutal contra los migrantes que trabajaban en los invernaderos de El Ejido, destrozando todas sus pertenencias -locales, viviendas, coches- como represalia por una sucesión de crímenes en los que habían muerto tres vecinos, españoles, de esta localidad de la provincia de Almería. Dos décadas después, la convivencia está aparentemente restablecida, pero las causas sociales y económicas que originaron aquellos violentos altercados permanecen en un municipio donde Vox ha conseguido entrar en el gobierno local y ser la fuerza más votada en las pasadas elecciones generales.

El asesinato de una mujer joven –del que fue acusado un hombre migrante con trastornos psiquiátricos- fue la chispa que desató la ira que durante dos días llevó a decenas de vecinos a salir en patrullas armados con barras de hierro y palos haciendo controles en calles y carreteras, y destrozando a su paso todo cuanto perteneciera a la población extranjera que trabajaba en los cientos de invernaderos que habían convertido a esta localidad del Poniente almeriense en una potencia de la agricultura intensiva española y europea. Para hacerles frente, el Gobierno tuvo que enviar a más de 600 agentes de Policía Nacional y Guardia Civil.

Veinte años después, la población extranjera, procedente de 94 nacionalidades –la mayoría marroquí- sigue suponiendo, como entonces, el 30% del censo de este municipio de 84.000 habitantes, a los que habría que añadir los cientos de migrantes indocumentados que no están censados. Y esa población extranjera constituye el 80% de la mano de obra de los invernaderos de este municipio, que ocupan una superficie declarada de unas 14.000 hectáreas, o sea, más del 50% del cultivo bajo plástico de toda la provincia de Almería. Esa pujante agricultura que llena los hipermercados de toda España y media Europa, sin embargo, no ha sacado a El Ejido de la lista de municipios de más de 20.000 habitantes con la renta per cápita más baja del país, aunque fue la que propició que en 2006 tocaran en su campo de fútbol los Rolling Stones, un acontecimiento del que han podido disfrutar muy pocas ciudades españolas.

Todas esas contradicciones y desigualdades se mantienen hoy en un municipio donde la política también juega un papel decisivo. El PP sigue gobernando el ayuntamiento, como ya lo hacía en el año 2000 cuando se produjeron los graves altercados, pero ahora ya en coalición con Vox, que obtuvo sólo dos ediles menos que los populares y que se ha hecho cargo, entre otras, de la concejalía de servicios sociales que debe atender a la población más desfavorecida. Con sus planteamientos marcadamente beligerantes hacia la migración, Vox ha sido, además, la fuerza más votada en las últimas elecciones generales y autonómicas, y en los comicios de abril llegó a conseguir en esta localidad almeriense su mejor resultado en toda España en una población de más de 50.000 habitantes.

La política entorpece la convivencia

La irrupción de Vox en el muy sensible tablero social de este municipio ha cambiado, por ejemplo, la percepción de la evolución que ha experimentado El Ejido en estos 20 años, a juicio de la asociación Almería Acoge, una de las pocas organizaciones que trabajaba en el 2000 y sigue trabajando allí ahora con la población migrante. Su director, Juan Miralles, considera que el poder que ha adquirido una fuerza de ultraderecha, que hace públicos discursos xenófobos que antes estaban ocultos por ser vergonzantes y minoritarios, no hace más que entorpecer los avances en la convivencia obtenidos en esta localidad.  

"Tenemos que aprender de la historia, que lo que sucedió fue un gran error"
"Me da repugnancia que se puedan estar alimentando el rechazo con discursos del odio que salen de las tripas, porque eso hace un daño enorme a la sociedad", dice Miralles, quien subraya que persiste una gran parte de los factores que desencadenaron los ataques xenófobos de 2000: una importante bolsa de exclusión de migrantes que carecen de una vivienda digna y de unas mínimas medidas de protección social, que se agrava por la escasa intervención de las administraciones para analizar la magnitud del problema y afrontar luego su solución. "Tenemos que aprender de la historia, que lo que sucedió fue un gran error, pero los políticos siguen sin apostar por facilitar medidas de integración a medio y largo plazo; sólo les preocupa lo inmediato", señala el responsable de Almería Acoge.

El portavoz de Vox en El Ejido carga contra la izquierda: "En tiempos de rojos, hambre y piojos"
El equipo de gobierno del Ayuntamiento, preguntado por este periódico, declinó hacer cualquier valoración sobre la situación actual de El Ejido, al entender que "todo está superado y normalizado". Esta misma semana su Junta de Portavoces estudió la propuesta del grupo socialista, única formación de izquierda que permanece en esta corporación, para crear el primer Consejo Municipal de la Inmigración por la Integración y Convivencia en El Ejido, aunque ni PP ni VOX han aclarado aún si aprobarán la iniciativa. 

El portavoz socialista, José Miguel Alarcón, cree que ese Consejo, de participación y asesoramiento, puede ser un instrumento muy útil para facilitar la convivencia en una localidad con un 30% de población extranjera y que en algunos núcleos, como Tarambana o Las Norias de Daza, supera el 50%. "Todos debemos trabajar, los que vienen de fuera y los que somos de aquí, para hacer posible la convivencia", sostiene Alarcón, quien destaca que ahora hay más migrantes viviendo en El Ejido que hace 20 años, muchos ya de segunda generación y "perfectamente integrados", aunque siguen quedando otros muchos que carecen de las infraestructuras y servicios necesarios para llevar una vida digna, porque la intervención de las administraciones se ha quedado siempre muy corta.

Bajos salarios y fraudes en los contratos

Los sindicatos también tienen mucho que decir sobre la realidad de una economía de agricultura intensiva basada en un 80% de mano de obra extranjera. Según los datos que aporta CCOO, las horas de trabajo se pagan en un alto porcentaje por debajo del salario mínimo interprofesional anterior a la reciente subida (4 ó 5 euros en vez de 6,9, que ahora serían 7,2), la tasa de temporalidad es del 96% y el fraude a la Seguridad Social en los contratos alcanza los 50 millones de euros anuales en el cultivo bajo plástico. Todo eso explica, a juicio del secretario provincial, Antonio Valdivieso, la altísima precariedad del empleo en los invernaderos, la vulnerabilidad de sus empleados y que El Ejido sea una de las poblaciones con menos renta per cápita a pesar de su potente sector agrícola.
Vista aérea de los invernaderos de El Ejido. / EFE
Vista aérea de los invernaderos de El Ejido. / EFE
"Todo eso provoca marginalidad, que tengan más dificultades para acceder a una vivienda y que padezcan un déficit higienicosanitario, porque, además, hay que tener en cuenta que las precarias condiciones de trabajo en los invernaderos son la causa de que sea el sector con la tasa de siniestralidad laboral más alta de la provincia de Almería", precisa el secretario general de CCOO.  

La situación que se vivía en El Ejido hace 20 años, que este responsable sindical no duda en calificar de "semiesclavitud", por debajo de cualquier índice mínimo de estándar de vida en el mundo occidental, no ha variado sustancialmente, asegura Valdivieso. ¿Por qué? Según él, a causa de la permanencia de las condiciones de trabajo de la mano de obra que tira de la economía de este municipio, donde la inspección de la Administración apenas consigue penetrar en un laberinto de cientos de invernaderos, muchos de ellos ahora vallados, y hacer frente a lo que él considera "un fraude organizado", en el que unos se avisan a otros para evitar la intervención de las administraciones.

En octubre el Defensor del Pueblo Andaluz volvió a mostrar su preocupación por los migrantes
No hace mucho, el pasado mes de octubre, el Defensor del Pueblo Andaluz volvió a mostrar su preocupación por la situación de la población migrante en El Ejido, a raíz de la decisión del Ayuntamiento de derribar 120 "infraviviendas" habitadas por 250 extranjeros, a quienes no se ofreció nada de lo que ahora se denomina alternativa habitacional en los casos de desahucios. Jesús Maeztu, el Defensor, dijo entonces que la población foránea de la comarca del Poniente almeriense seguía sin tener garantizados sus derechos civiles y exigió de nuevo a administraciones, empresarios y agentes sociales que asumiesen una "responsabilidad compartida" para acabar con este deleznable status quo. 

En 2001, poco después de los graves incidentes xenófobos, el Defensor del Pueblo Andaluz elaboró un informe especial sobre la vivienda y alojamiento de la población extranjera en esta comarca de Almería. Ahí se reflejaba que cualquier cosa servía de vivienda a un migrante en esta parte de España: una vieja torreta de luz, un cortijo abandonado –casa en el campo almeriense-, un amasijo de chapas y plásticos desechados de los invernaderos utilizados como techo y paredes para una chabola… Ahí vivían, y muchos aún siguen haciéndolo, a pesar de que ganaban dinero para pagar la renta de un piso que en el pueblo se negaban a alquilarles. 

Hoy, la población migrante copa las viviendas de la céntrica calle Manolo Escobar, el cantante nacido en El Ejido, cuya popular canción Y viva España suele utilizar Vox en sus mítines para enfervorizar al público. Hace 20 años, en esa calle no vivía ni un solo extranjero. Paseaban mucho por sus aceras los fines de semana, pero no podían ni entrar en los bares de la zona. Ahora, en cambio, están casi sólo ellos, porque los autóctonos se han ido a vivir a otros barrios.

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jueves, 20 de junio de 2019

Red Incola pide al futuro Gobierno que garantice el acceso de los migrantes a la educación universal y la vivienda






La Fundación Red Incola ha pedido al futuro gobierno de la Junta de Castilla y León que garantice el acceso de los migrantes a la educación universal para reducir el fracaso escolar y con ello, evitar que las generaciones futuras hereden la exclusión de sus padres. Asimismo, ha solicitado un incremento de vivienda social tanto a la Junta como al Ayuntamiento de Valladolid.
Así lo ha indicado, en declaraciones recogidas por Europa Press, Félix Revilla, presidente del patronato, durante la presentación de la memoria 2018 sobre la integración de personas migrantes, en la que también han estado presentes el coordinador de Red Incola, Eduardo Menchaca, la voluntaria europea Christina Tsompanidou e Iván Ladino, beneficiario del programa de vivienda. "Parece incomprensible que en 2019, cuando existen dispositivos como Alexa, se tenga que hacer una labor asistencial para migrantes desde las congregaciones en un momento en el que una de cada diez personas se ve obligada a desplazarse", ha denunciado Revilla, quien también ha recordado que las congregaciones religiosas "tan criticadas por los gobiernos" tienen que atender las necesidades "más básicas" de los migrantes.
 A esta afirmación Menchaca ha añadido que las ocho congregaciones que conforman Red Incola han asumido competencias y realizan labores que "deberían llevarse a cabo desde las administraciones". En este sentido, los representantes de Red Incola han recordado que si desde la Consejería de Educación no se prestan ayudas específicas, los niños repetirán la exclusión de sus familias. "Mejorar esta situación también es de justicia social", ha incidido Revilla. Además del área de educación, en la que se incluyen ayudas escolares a niños y jóvenes, Red Incola también destaca entre sus puntos estratégicos la atención jurídica y el acceso la vivienda y al empleo. Menchaca ha recordado, además, que la misión de Red Incola es apoyar a las personas en situación de exclusión moderada y severa y ha desglosado la radiografía de la integración social: "Si la sociedad estuviese conformada por 1.000 personas, 484 de ellas estarían plenamente integradas. Sin embargo, 432 estarían en situación de integración precaria; otras 96, en exclusión moderada y 88 en exclusión precaria". Estos últimos estratos, según ha explicado el coordinador, estarían afectados por un precario acceso al empleo, la vivienda, la educación y los alimentos; la exclusión de la vida política y la influencia del aislamiento o del conflicto social. No obstante, Menchaca también ha lamentado que tener un empleo tampoco garantiza la integración social. Además, los empleos a los que suelen tener acceso los migrantes suelen ser temporales, precarios y requieren un gran esfuerzo físico. Para atender estas situaciones, Red Incola ofrece una atención personalizada y, como novedad, ha incorporado, entre sus 400 voluntarios, jóvenes procedentes de Grecia y Alemania, en colaboración con un proyecto europeo.
SE MANTIENE EL NÚMERO DE USUARIOS
En lo que respecta a los datos de la memoria de 2018, Menchaca ha señalado que se mantiene en número de usuarios respecto al año anterior, con 1.517 personas atendidas en el centro de la fundación en Valladolid, de las cuales 711 han acudido por primera vez, y ha destacado la ampliación de la oferta escolar, con 220 niños y jóvenes atendidos, la incorporación del aula de apoyo en el CEIP Fray Luis de León y la concesión de 45 becas escolares de 600 euros cada una. Otras 276 han logrado la inserción laboral y 1.073 se han beneficiado del servicio de orientación a través de los programas de formación y empleo, cuyo objetivo es facilitar la inserción a través de la orientación, formación e intermediación laboral y apoyar en la contratación para la defensa de los derechos laborales de las personas en riesgo de exclusión. En cuanto a los países de procedencia de los migrantes, Menchaca también ha subrayado el repunte de personas procedentes de países de Lationoamérica, en especial, de Venezuela y Colombia, algo que el coordinador ha achacado a la equivalencia del idioma.

viernes, 16 de marzo de 2018

Lamentamos la muerte del inmigrante, Mbaye Nsiaye en Lavapies que la justicia aclarara y condenamos los actos violentos y vandalicos cometidos por extremistas de fuera del barrio.




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jueves, 14 de diciembre de 2017

Círculo de silencio "Por la dignidad de las personas migrantes"



Desde CÍRCULOS DE SILENCIO os invitamos a participar en la concentración que tendrá lugar este viernes, 15 de diciembre, a las 20h, en la Plaza Fuente Dorada, bajo el lema "Por la dignidad de las personas inmigrantes".

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