Una mujer trabaja en una línea de producción de una fábrica vajillas de papel en Hangzhou, provincia de Zhejiang, China
El Foro Económico Mundial (FEM) también denuncia que las mujeres todavía están a doce años de conseguir la equidad educativa y a 95 de lograrla en materia política.
Las mujeres tardarán 257 años en disfrutar de las mismas oportunidades económicas que los hombres si la brecha de género continúa cerrándose a su lento ritmo actual, según el Foro Económico Mundial (FEM).
La organización, que alberga a líderes de países y jefes corporativos en Davos (Suiza) ha publicado su Informe Anual de Brecha Global de Género el martes, midiendo la disparidad general al observar la economía, la educación, la salud y el poder político.
"En los albores de la década de 2020, la construcción de economías más justas e inclusivas debe ser el objetivo de los líderes mundiales, nacionales y de la industria", agrega.
La brecha general de género se cerró un 1% y se sitúa en un 31% este año, ya que el progreso en la representación política de las mujeres superó los contratiempos en el campo económico.
Si bien las mujeres están en camino de disfrutar de las mismas oportunidades educativas que los hombres dentro de doce años, la igualdad política tomará 95 años más y la paridad económica aún está a más de dos siglos y medio si la situación mejora al ritmo actual.
En el ranking de países, Islandia defiende su primer lugar como el país más igualitario del mundo este año, seguido de Noruega, Suecia, Finlandia y Nicaragua. Nueva Zelanda, Irlanda, España, Ruanda y Alemania también se encuentran entre los 10 principales.
Tienen entre 15 y 16 años y han creado 'When&Where', una aplicación que detecta cualquier imprevisto en un trayecto, como una parada brusca o un desvío del camino
Son compañeras de un instituto de Móstoles (Madrid) y amigas entre sí, y se han basado en casos que les han marcado, como los asesinatos de Laura Luelmo, Diana Quer o Mara Castilla
Marta (nombre ficticio) y sus amigas han salido de fiesta este fin de semana. Es verano y celebran que la han hecho indefinida en el trabajo tras pasar el periodo de prueba. Han ido a cenar y después a tomarse unas copas. Cuando el reloj marca casi las cinco de la mañana, se despiden para irse a su casa. "Avísame cuando llegues", se dicen una noche más. Cada una va a un punto de la ciudad y se separan en el centro, para esperar a su transporte correspondiente. Mientras viene, las chicas siguen hablando entre ellas por WhatsApp.
El autobús llega deprisa y Marta se sube. Se sienta cerca del conductor para sentirse más segura. La calma se le acaba cuando aparece un hombre que no le gusta: lleva unas cuantas copas de más y va hablando solo. "Hay muchas paradas, no se va a bajar justo en la mía", intenta tranquilizarse. Con las llaves en la mano desde que se despidió de sus amigas, la chica se baja del autobús. El hombre que no le gusta continúa, pero en su calle hay un grupo de jóvenes que no le inspiran confianza. Por su cabeza pasan miles de escenas horribles en las que no se quiere imaginar"
Todas hemos sentido el miedo a ser atacadas alguna vez". Lucía Fernández ha estudiado cuarto de ESO en el IES Velázquez de Móstoles (Madrid) y, junto a sus compañeras y amigas Paula Fernández, Nuria Villoria, Sandra Caamaño y Lucía Adrián, ha diseñado 'When&Where' (en español, 'Cuándo y Dónde', una aplicación para acompañar a las mujeres en su camino de vuelta a casa o en su trayecto a algunos lugares.
"Quisimos hacer algo que nos sirviese de ayuda. Un apoyo para nosotras que pudiéramos utilizar en el día a día. Cuando nos propusieron el proyecto, estaba muy reciente el asesinato de Laura Luelmo. Nos hemos basado en casos que nos han marcado, como el de Diana Quer o el de Mara Castilla, en México", relata Lucía Fernández en conversación con eldiario.es.
Las creadoras de la App When&Where LPSN
Entre 2012 y 2018, las denuncias por agresión y abuso sexual aumentaron casi un 60%. "Para nosotras 'When&Where' es un apoyo y una seguridad extra que queremos ofrecer. Podrá ayudar a evitar un ataque antes de que se produzca", dicen.
La aplicación, que han desarrollado en solo dos meses, la han podido crear gracias al concurso Technovation Challenge, que cada año permite a chicas de entre 10 y 18 años presentar proyectos sobre tecnología, para así tratar de reducir la brecha de género que existe en este campo.
En la edición de 2019 participaron más de 7.200 jóvenes procedentes de 57 países de todo el mundo. Las madrileñas llegaron a la final, que se ha celebrado este mes de agosto en San Francisco. Allí se enfrentaron a cinco equipos: Kazajistán, Albania, Brasil, EEUU e India. "No ganamos, pero la experiencia ha sido increíble y única", cuenta Fernández.
Modalidades que ofrece la app LPSN
"Nuestra aplicación detecta las anomalías que se puedan producir en el camino". En su funcionamiento cuenta con dos modalidades. La primera de ellas, es Start (en español, empezar) y se utiliza cuando la usuaria no tiene determinado un destino al que acudir. En este caso, 'When&Where' reaccionará si se para bruscamente o de manera prolongada en el tiempo.
El otro modo es Take me to... (en español, llévame a...). En este caso, sí existirá un destino fijo. La app saltará, además de con la parada, si se produce un desvío en la ruta o si la persona no se está acercando al lugar que había señalado.
"Si se da una de estas situaciones, emite una vibración y manda un mensaje en el que pregunta a la usuaria si está bien; si responde que sí, la ruta continúa. Pero si contesta que no, se envía un SMS al contacto que se haya establecido de emergencia, en el que se incluyen las coordenadas de la persona que está en peligro", explica Fernández.
Mensaje de alerta enviado tras detectar una anomalía LPSN
También se baraja una tercera posibilidad: que a la víctima le roben el teléfono móvil. En ese caso, al no recibir respuesta a la pregunta de si todo está bien en los 30 segundos posteriores a formularla, la app envía un mensaje automáticamente con la posición al contacto de emergencia. Además, en la pantalla principal cuenta con un botón que contacta con el 112 y que la persona puede pulsar directamente si se encuentra en peligro.
En el mercado existen otras aplicaciones parecidas. "La diferencia es que a lo mejor te cobran por usarla o no son totalmente seguras", cuenta Fernández, que especifica que 'When&Where' "es imposible de hackear y no sube la ubicación en ningún momento a la nube".
Pestaña para seleccionar la ruta LPSN
'When&Where' se encuentra disponible en la tienda de aplicaciones de los teléfonos de Android, Google Play. Para poder llegar al máximo de usuarios posible, ahora están trabajando en su lanzamiento para iOS (el sistema operativo de Apple) y en su disponibilidad en español: "Está en inglés porque así lo exigían las normas del concurso".
Aunque su "foco principal" son las mujeres, "la aplicación puede ser de utilidad también para otros colectivos, como personas con Alzheimer o niños con autismo". De momento, ya cuenta con más de mil descargas y buenas valoraciones.
"Hemos recibido un feedback muy positivo y la verdad es que la gente nos solicita y recibimos muchísimo apoyo a través de redes sociales", relata Fernández. En nombre de sus compañeras, transmite que están "muy contentas" y que, aunque no hayan ganado en San Francisco, "haber lanzado esta app es nuestro premio final. Esperamos poder ayudar a mucha gente".
Ellas optan por estudios de fuerte componente social y ellos se inclinan por la tecnología
Un vistazo a las cifras de matrícula del año pasado –que siguen la tónica de los últimos años– permite observar con nitidez dos corrientes opuestas. Los grados de Educación Infantil, Educación Primaria, Enfermería, Medicina, Nutrición Humana y Dietética, Trabajo Social o Logopedia cuentan con una mayoría abrumadora de alumnas, superior al 80% de las matrículas. Es decir, las Ciencias de la Salud, la Educación y lo que tiene ver con la vertiente más social de los diferentes grados son las que siguen atrayendo, en una suerte de tendencia histórica inexorable, a las jóvenes. Carreras de Humanidades o Periodismo están más equilibradas (59% de mujeres), aunque en muchas de ellas, como Historia del Arte (71%) o Lenguas Modernas y sus Literaturas (77%) se dispara.
En el lado opuesto, las titulaciones 'de hombres' se caracterizan por el componente tecnológico. Ingenierías Industriales, Informática,Telecomunicaciones o los grados que se imparten enCiencias parecen contar con un mayor poder de atracción sobre ellos. EnIndustriales solo consiguen erigirse en mayoría en un título de grado de los ocho que se ofertan, Grado en Ingeniería de Diseño Industrial y Desarrollo de Producto. Por eso este año están contentos con que la mejoría, como explica Esperanza Alarcia, se haya dado «en las clásicas». «Si se mejora en Diseño bien, pero es algo que ya tenemos superado. Eso sí, si se mejora en Ingeniería Mecánica o en el Electrónica, eso ya supone una gran diferencia», advierte. Con todo, no quieren caer en un optimismo injustificado, porque algunos grados han vivido ya con anterioridad subidas similares para a continuación volver a caer en las cifras anteriores.
Es Industriales, sin embargo, un centro muy batallador en esto de la brecha de género, quizá también porque, curiosamente, cuentan con un buen número de profesoras. De hecho, seis de los nueve componentes del equipo directivo de la Escuela de Ingenerías Industriales son mujeres. Fueron los primeros en sumarse a una iniciativa puesta en marcha por la Real Academia de Ingeniería en Madrid. Sara Gómez es la cabeza visible del programa Mujer e Ingeniería.La UVA se adhirió al instante. De hecho, ha sido la que ha provocado que otras universidades se sumen: «Ha aumentado mucho en un año, Cádiz, Gijón, Zaragoza, Valencia, Sevilla, La Mancha... Tenemos un foro de enseñanzas técnicas todos los años y la gente de las escuelas de ingenierías nos encontramos y se ha ido difundiendo y se ha creado una red considerable».
Así han llegado también a presentar sus ideas e inquietudes a una Junta de Castilla y León que trata de encontrar las vocaciones perdidas en el lado femenino de la pirámide de la población estudiantil.
«La Junta está preocupada por la falta de vocaciones tecnológicas en general, pero la directora general de Universidades está preocupada por esa carencia en las chicas. A finales del curso pasado convocó a los directores de las escuelas de Ingenierías y de Ciencias de Castilla y León para ver qué estrategia se podía seguir para fomentar este tipo de vocaciones y se formó un grupo», explica Esperanza Alarcia. Ese grupo tiene tarea inmediata. «Ahora retomaremos las conversaciones y pondremos sobre la mesa actuaciones concretas. Por ejemplo, ha habido reuniones con los directores de las escuelas y yo he acudido como embajadora de la Real Academia de Ingeniería junto a Sara Gómez, que es la responsable del proyecto».
El foco está puesto, sobre todo, en las carreras STEM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés). La facultades y escuelas más afectadas llevan tiempo trabajando en diferentes iniciativas, como charlas de orientación en los institutos, ciclos de conferencias en los que las doctorandas e investigadoras explican los proyectos en los que están trabajando... Coinciden en señalar, sin embargo, que es preciso actuar mucho antes, en los colegios. Para cuando los estudiantes llegan al instituto, la tendencia ya está definida.