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domingo, 7 de junio de 2020

Investigan a dos jóvenes por acoso sexual a una menor de Burgos en redes sociales que se inició en 2018

La Guardia Civil ha investigado a H.J.A.A., de 18 años, y a A.M.I., de 20, como presuntos autores de un delito de acoso sexual a una menor por unos hechos que fueron puestos en conocimiento de la Benemérita en el mes de junio de 2018.

Investigan a dos jóvenes por acoso sexual a una menor de Burgos en redes sociales que se inició en 2018
Imagen de un agente durante la investigación en el marco de la Operación Gerobur
GUARDIA CIVIL
Según han informado desde el Instituto armado, el padre denunció entonces que su hija había mantenido una conversación por redes sociales con una persona quien, tras ganarse su confianza con halagos, la había convencido para que le mandara seis imágenes de su torso desnudo. Al parecer, la menor, residente en la provincia de Burgos y que entonces tenía 14 años, accedió de forma voluntaria.

Según explican las mismas fuentes, días más tarde una tercera persona se puso en contacto con ella a través de la misma red social pero desde otra cuenta diferente.

El desconocido, también menor de edad en aquella época, advirtió a la chica de que tenía en su poder las fotografías que ella había realizado días antes de forma voluntaria y la amenazó con difundirlas en su entorno más cercano, familiares y amigas, sin ella no accedía a enviarle "más imágenes comprometedoras de contenido sexual".


La Guardia Civil explica que la menor no accedió a la extorsión sino que informó a sus progenitores que pusieron los hechos en conocimiento de la Benemérita que "al instante" abrió una "complicada investigación" de la que se hizo cargo la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Burgos.

Las pesquisas practicadas en el marco de la Operación Gerobur han permitido conocer que la víctima no conocía a los implicados en el complot quienes, además, llevaron a cabo varias acciones para dificultar su seguimiento, como por ejemplo el borrado de los perfiles en sus cuentas de Instagram.

El resultado de las gestiones realizadas durante estos meses ha supuesto la identificación de los titulares de las cuentas desde la que se llevó a cabo la trama y su localización en dos domicilios de la provincia de Barcelona, donde, con la colaboración de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de esa provincia, han sido investigados en dependencias oficiales de la Guardia Civil como presuntos autores de un delito de acoso sexual.

Por su parte, las diligencias instruidas han sido entregadas en el Juzgado de Instrucción de Salas de los Infantes, en Burgos.

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lunes, 1 de junio de 2020

Un menor es condenado por maltrato y amenazas a una compañera de clase en Badajoz

Un menor es condenado por maltrato y amenazas a una compañera de clase en Badajoz

La afectada denunció acoso escolar hace un año, pero ni su escuela ni Educación lo consideraron así, aunque fue trasladada de centro escolar

Los padres de la víctima cuando pusieron la denuncia. / HOY
Los padres de la víctima cuando pusieron la denuncia. / HOY
Un menor de 15 años ha sido condenado por maltrato leve y amenazas leves contra una compañera de clase. Los hechos tuvieron lugar el año pasado cuando él tenía 14 años y la víctima 16. La sentencia considera probado que el escolar profirió expresiones como «si no me abrazas, saco una navaja, te voy a arruinar la vida» y la empujó, aunque no le causó lesiones.

Estos hechos se produjeron en enero de 2019 en la escuela Virgen de Guadalupe, donde ambos estudiaban en la misma clase. Los padres de la víctima lo denunciaron tres meses después, cuando su hija confesó lo que le había ocurrido. En octubre se celebró una vista en la que el menor admitió las acusaciones y aceptó la condena que le obliga a someterse a seis meses de tareas socioeducativas con seguimiento y apoyo escolar y a llevar a cabo un taller de habilidades sociales.

La sentencia se ha hecho pública ahora y el padre de la víctima, Domingo Rivero, está satisfecho, especialmente porque el responsable aceptase los hechos tal y cómo los narro su hija. Sin embargo, resalta que continúan con su proceso judicial contra el colegio en el que se produjeron los hechos y contra la Consejería de Educación, porque en su día indicaron que no había acoso escolar. El fallo judicial solo se refiere a un incidente, pero Rivero defiende que su hija pasó un calvario en el centro escolar y que no les ayudaron cuando denunciaron los hechos.

Debe llevar a cabo seis meses de tareas socioeducativas y someterse a un taller de habilidades sociales

La denuncia

HOY publicó en marzo de 2019 la queja de los padres de la víctima, que aseguraban que habían acudido al centro escolar y la Consejería de Educación un mes antes y no habían obtenido respuesta, por lo que presentaron una denuncia penal.

La primera denuncia llegó el 1 de marzo. La menor se negó a ir a clase y le confesó a sus padres que tenía miedo a sus compañeros, en especial a uno de ellos que siempre se sentaba detrás de ella. Alegó que trataba de abrazarla y se burlaba. Los padres decidieron acudir a la Policía Nacional, donde la joven añadió que habían llegado a amenazarla con sacarle una navaja.

Ese día la familia acudió a la escuela para informar sobre la situación. El centro abrió un protocolo sobre acoso escolar. Mes y medio después, como no obtenían respuesta y la menor no quería volver a clase, los padres denunciaron a través de HOY la situación. El colegio alegó que la investigación continuaba en curso, pero al día siguiente indicaron que se cerraba sin considerar que hubiese acoso.

Educación indicó entonces que no podía atender la petición de la familia de trasladar a la menor y le pidieron que volviese a su escuela. Los padres acudieron a una psicóloga que, según aseguran, les recomendó que no regresase a su clase. La situación quedó bloqueada.

Finalmente la joven recibió unas capturas de pantalla en la que compañeros suyos la amenazaban y presentó una segunda denuncia penal. Este nuevo proceso y el informe médico provocó que se le concediesen el traslado a una nueva escuela.

Actualmente la afectada, según su padre, está mucho mejor gracias, en parte, a haber seguido un tratamiento psicológico para hablar de lo que le ocurrió. Se ha adaptado muy bien a su nuevo centro y está pensando dónde continuar sus estudios, una formación superior. Domingo Rivero reconoce que ha sido muy duro, «pero ella ha podido dar un cambio radical y esto lo hacemos, seguir con las denuncias, para que no le vuelva a pasar a ningún menor».

«Lo que más me duele –insiste mucho este padre– es que a día de hoy no me han llamado del colegio ni la delegada provincial de Educación que estaba entonces para preguntarme cómo está la niña. No quiero que me pidan perdón, porque no les voy a perdonar, pero no nos hicieron ni caso y era grave y al menos debieron llamarnos para ver qué tal estaba mi hija, que sufrió mucho».

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sábado, 23 de mayo de 2020

El Supremo confirma la prisión permanente revisable para el asesino y violador de la pequeña Sara

Y LA CONDENA DE CASI 13 AÑOS DE CÁRCEL PARA LA MADRE DE LA NIÑA
El asesino de la pequeña Sara se tapa la cara para evitar ser reconocido; a la derecha, la madre, que consintió. Foto: El Norte.

El Tribunal Supremo
 ha confirmado la pena de prisión permanente revisable impuesta a Roberto Hernández Hernáiz por la agresión sexual y asesinato de una niña de 4 años de Valladolid, la pequeña Sara, hija de una mujer con la que había comenzado una relación sentimental.
Además de prisión permanente revisable, la condena incluye otras penas que suman 22 años de prisión por cuatro delitos de maltrato a persona especialmente vulnerable, un delito de maltrato habitual y un delito de agresión sexual a menor de 16 años. En todos los delitos concurre la circunstancia agravante de odio por el origen rumano de la niña.
El padre es rumano.
Hernández era simpatizante del grupo neonazi Juventud Nacional Revolucionaria y se dirigía a la niña con el término despectivo de “rumanilla”.
El Supremo también ha confirmado la pena impuesta a la madre de la víctima, Davinia Muñoz García, expareja de Hernández, condenada a 10 años de prisión por el delito de asesinato en la modalidad de comisión por omisión con la concurrencia de las atenuantes analógicas de obcecación y confesión, y a 2 años y 11 meses de cárcel por varios delitos de maltrato.
En concepto de responsabilidad civil ambos condenados tendrán que indemnizar de manera conjunta al padre de la niña con 85.000 euros, y a su hermana, que tenía 12 años cuando ocurrieron los hechos, con 70.000 euros.
La Sala de lo Penal del Supremo ha desestimado los recursos de casación que cada uno de ellos presentó contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) del pasado noviembre que resuelve los recursos de apelación de ambos contra la resolución del tribunal del jurado de la Audiencia Provincial de Valladolid (Sección Segunda), dictada en junio de esede mismo año.
Esta sentencia, número 180/2020, es firme.
Está fechada a 19 de mayo y se ha conocido hoy.
La firman los magistrados Andrés Martínez Arrieta, Susana Polo García, Carmen Lamela Díaz,  Eduardo de Porres Ortiz de Urbina, y Andrés Palomo Del Arco, que ha sido el ponente.
La pequeña Sara falleció el 3 de agosto de 2017 tras recibir una brutal paliza y ser violada.
El TSJCyL confirmó la pena de prisión permanente revisable a Roberto Hernández por el asesinato de la pequeña Sara y rebajó 15 años la condena de la madre biológica de la niña que quedó fijada en casi 13 años de cárcel.
El TSJCyL también estimó el recurso de apelación de la Fiscalía y añadió a la condena de la madre la pena de privación de la patria potestad respecto de la otra hija menor.
La expareja de la madre de la niña está en prisión provisional desde agosto de 2017.
El juicio del caso se celebró entre abril y mayo de 2019.
El origen del trágico desenlace de la pequeña Sara se remonta a la relación de noviazgo que su madre Davinia inició a mediados de mayo de 2017, cuando seguía conviviendo en el domicilio familiar con su pareja y padre biológico de la niña.
El 11 de julio de 2017, la madre de Sara, una militar destinada en el Palacio Real de Valladolid, decidió llevar a la pequeña al Servicio de Pediatría del Hospital Campo Grande para ser atendida de un fuerte hematoma en los labios y allí los facultativos, alertados por la cantidad de lesiones hallados en todo el cuerpo de la niña, activaron el protocolo de malos tratos.
«Tenía el culete, literalmente, cosido a hematomas», dijo gráficamente en el juicio una médico que la atendió.
Sin embargo, los Servicios Sociales de la Junta no recibieron el encargo de Fiscalía de iniciar una investigación, por correo ordinario, hasta el día 25 del mismo mes, casi quince días después.
El 2 de agosto, las técnicos de los Servicios Sociales llamaron a Davinia Muñoz por teléfono para comunicarle que se hacían cargo de la tutela de la pequeña.
Entonces, la madre les informó que su hija yacía entubada, en muerte cerebral, en la UCI pediátrica del Clínico Universitario.
Falleció al día siguiente a causa de un traumatismo craneoencefálico.
Según los forenses, fruto de un mecanismo de zarandeo contra una superficie roma o bien al recibir en la cabeza el golpe de un objeto contundente, lo que provocó un fuerte edema cerebral.
Los forenses explicaron en el juicio que la pequeña presentaba el síndrome del niño apaleado, más un abuso sexual, en referencia a la infinidad de hematomas, erosiones y equimosis en todo el cuerpo, desde la cabeza hasta las uñas de los pies.
Roberto Hernández había recurrido la sentencia alegando 6 motivos.
Alegó infracción de precepto constitucional por vulneración del derecho fundamental a un proceso con todas garantías y a un juez imparcial; infracción por vulneración del derecho a la presunción de inocencia; infracción por vulneración de derechos fundamentales; e infracción de Ley por indebida aplicación del artículo 66 del Código Penal.
Davinia Muñoz recurrió alegando 8 motivos: por infracción de ley, por indebida aplicación del juicio de inferencia; por infracción relativo a vulneración del derecho a la presunción de inocencia; por infracción de ley varios del Código Penal; por infracción de ley por falta de razonamiento suficiente para no imponer la pena mínima en la aplicación de los artículos 68 y 66; y por infracción de ley relativo a la indebida pérdida de la patria potestad sobre la hija mayor.
La representación procesal de la Asociación Clara Campoamor impugnó la admisión de los recursos formulados por los condenados; mientras que la Fiscalía interesó la inadmisión a trámite de los recursos interpuestos, y subsidiariamente la desestimación de todos los motivos del recurso.
Respecto a lo alegado por la madre de la pequeña sobre indebida aplicación de los artículos 46 y 55 del Código Penal, relativo a la indebida pérdida de la patria potestad sobre la hija mayor, el tribunal expone que con la reforma del artículo 55 “el Código Penal se remite a la totalidad de la regulación civil sobre la privación de la patria potestad, incluso a su naturaleza protectora en cuanto su aplicación deriva de la naturaleza de protección al menor de edad”.
“Por tanto, debe primar en su imposición, no la voluntad de sancionar al progenitor, sino la apreciación de un daño o de un riesgo probable del mismo para el desarrollo del menor de tal entidad que exija que se adopte esta medida”, indica.
Además, señala que en desarrollo de ese precepto, esta Sala ha dictado las varias sentencias que siguen el criterio protector expuesto frente al meramente sancionador y que consecuentemente esas resoluciones expresan que “la norma no establece ni exige que los delitos cometidos hubiesen recaído sobre el menor o persona con discapacidad, de cuya patria potestad se prive, sino que el comportamiento delictivo objeto de condena tenga relación directa, con el ejercicio de la patria potestad, y los deberes que implica; al margen de cuál haya sido el comportamiento previo del condenado con el menor o el discapaz”.
Los magistrados hacen hincapié en que es la protección del bien superior del menor la finalidad que debe prevalecer para determinar la aplicación de esta inhabilitación especial.
Indican que en autos “es precisamente el quebranto de los deberes de patria potestad, los que determinan la condena de la recurrente; de ahí la adecuación de la imposición de la privación de potestad en relación con la menor que no resultó victima de delito alguno, en tanto el riesgo que conlleva un ejercicio tal de la responsabilidad parental”.
Y añaden: “tanto más, si como razona la sentencia de apelación, también medió en la comisión delictiva, una desprotección para esta menor, que “consistió en permitir que, una vez que tuvo conocimiento por primera vez de que su compañero sentimental, que accedía libremente y vivía en el mismo domicilio que las menores, había causado los malos tratos a una de ellas, dicha convivencia y contacto con las menores continuasen, dejando incluso a dichas menores a su cuidado exclusivo en sus períodos de ausencia debidos a motivos laborales”.
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martes, 19 de mayo de 2020

Cuando a la infancia le falla el sistema

Es uno de los principales problemas de los abusos infantiles: cuando consiguen superar el miedo, la vergüenza, la ansiedad y la culpa de contar que están siendo agredidos, las niñas y niños no suelen ser creídos

Entre un 10 y un 20% de las niñas y los niños sufren abusos sexuales en España
Entre un 10 y un 20% de las niñas y los niños sufren abusos sexuales en España CALEB WOODS
Save the Children ha publicado un exhaustivo informe sobre los abusos sexuales a niñas y niños en España. Resultado de una investigación con 48 entrevistas, se titula Ojos que no quieren very son 160 páginas que debería leer todo el mundo: maestros, profesoras, el médico de familia, las periodistas, el portero, la vecina del quinto. Y, sobre todo, las personas que se dedican a la política. Va encabezado por la respuesta de una psicóloga forense. Le preguntan por qué no se arregla un asunto tan terrible que, sin embargo, es tan fácil de arreglar. "Simplemente porque los niños no votan", contesta. El informe va "dedicado a todas y todos los trabajadores públicos que, a veces incluso contra viento y marea, se dejan la piel y el alma protegiendo a la infancia contra la violencia". Ese viento y esa marea son los ojos cerrados de una sociedad que no quiere aceptar sus peores vergüenzas. Y en esa dejación abandona a sus pequeños en un barco de oscuridad y terror donde naufragan solos, donde se ahogan solas. El de Save the Children es el SOS que las niñas y niños casi nunca pueden lanzar. Peor: cuando lo lanzan, nadie les cree, a pesar de que solo miente un 7% de los niños y niñas que aseguran haber sufrido abusos.

Este es uno de los principales problemas de los abusos infantiles: cuando consiguen superar el miedo, la vergüenza, la ansiedad y la culpa de contar que están siendo agredidos, las niñas y niños no suelen ser creídos. En julio de 2016 se hizo público que una niña de nueve años había escondido una grabadora en uno de sus calcetines para demostrar que su padre abusaba sexualmente de ella, que esa era la razón por la que, llorando y gritando, se negaba a verlo. No lo lograba. Los juzgados archivaron el caso por falta de pruebas. La policía la obligaba a subir al coche de sus abuelos paternos. La madre tenía prohibido acercarse al colegio el día de la entrega.


El sistema había fallado a esa víctima, una niña de tan solo nueve años. Como falló el sistema en el llamado "Caso Maristas": el profesor de gimnasia Joaquín Benítez abusó sexualmente de sus alumnos durante 35 años, así como otros diez profesores y monitores de dos colegios concertados de los Maristas de Barcelona. Cuando alguna familia se quejaba al colegio, el profesor era trasladado a otro centro. Tierra por medio. El problema, alerta Save the Children, es que cuando los distintos estudios realizados dicen a la sociedad que entre un 10 y un 20% de la población en España ha sufrido algún tipo de abuso sexual en su infancia, la reacción no es el escándalo y la búsqueda del fallo en el sistema, sino la incredulidad. La misma que se encuentran las niñas y los niños. Por ello, consideran que es necesaria una ley orgánica para la erradicación de la violencia contra la infancia.

Para aceptar esa necesidad, debemos abrir los ojos a lo que no queremos ver y reconocer lo que ya sabemos: que los agresores se acercan a los niños y niñas más vulnerables; que los agresores son casi siempre conocidos del niño o la niña, incluso miembros de su familia; que, en su abuso de poder, los agresores logran generar con su víctima un secreto que impone el silencio; que los agresores no lo parecen; que los abusos sexuales se producen en todos los estamentos sociales; que el abuso sexual no siempre supone penetración u otras prácticas consideradas más graves, suele empezar con tocamientos y masturbaciones.

A pesar de que sabemos todo eso, los niños y niñas víctimas de la violencia sexual sufren una media de cuatro años de abuso; solo cinco comunidades autónomas cuentan con un servicio gratuito y universal; solo un 15% de los colegios en los que el niño a o la niña lo han contado lo comunica a las autoridades; y alrededor de un 70% de los casos que entran en el sistema legal nunca llegan al juicio oral. Solo un 15% de los casos son denunciados y, cuando llegan a constituirse en proceso judicial, los menores testifican en plenario y pasan tres años de media entre el inicio y el fin del proceso.

Para empezar a combatir los fallos del sistema, hace falta prevención, que se traduce, principalmente, en la formación de niños y niñas y su empoderamiento. Los programas de prevención aplicados en otros países, así como los de educación sexual, han logrado reducir a la mitad la posibilidad de que los niños y niñas sufran abusos. Para ello, hay que superar los tabúes y prejuicios que impone un ideario conservador, acabar con las resistencias que ejercen las propias AMPAS en muchos centros educativos, formar al profesorado para que sepa ver, ayudar a las familias a tomar conciencia de que ninguna está libre de esa lacra o a superar ese silencio que las convierte en cómplices, crear en todos los centros educativos protocolos de prevención, crear una fiscalía específica de violencia contra la infancia y juzgados de instrucción especializados.

El informe Ojos que no quieren ver ofrece estas y muchas otras recomendaciones, analiza la situación jurídica en España y unos fallos de las administraciones que tienen víctimas muy pequeñas y vulnerables: Joan, Dani, Sara, Carlos, Lucía, Charo, Omar, Cristina, Amparo, Lidia, Laura, Zoe, María, Clara, Sofía, Javi, Candela, Bea, Patricia… Cada una de esas pequeñas personas, de esas pequeñas víctimas, justifica la necesidad de esa ley orgánica por la que aboga esta organización. Así como la Ley Orgánica contra la Violencia de Género, dicen, "tiene por objetivo generar un cambio cultural, hacer intolerable para la sociedad la violencia contra la mujer", la Ley para la Erradicación de la Violencia contra la Infancia pondría esta lacra en el centro del debate con el objetivo de hacer intolerable esta lacra para toda la sociedad. Las primeras que debieran buscarle solución son las personas que se dedican a la política. Aunque los niños y las niñas no voten. Para que no naufraguen solos, para que no se ahoguen solas.

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sábado, 9 de mayo de 2020

A salvo de matones en el patio, pero más expuestos en la red: las familias, única barrera contra el bullying del covid-19

Una niña vuela una cometa en la playa del Rincón de la Victoria (Málaga).
Una niña vuela una cometa en la playa del Rincón de la Victoria (Málaga). 
EFE
  • Según Diana Díaz, directora del teléfono de la Fundación Anar, durante el confinamiento se han seguido produciendo consultas de víctimas de ciberacoso escolar, aunque con menos intensidad que antes de la crisis sanitaria
  • Tanto ella como Save the Children y Amnistía Internacional insisten en que la familia es ahora la única herramienta de detección de este tipo de violencia, así que recomiendan a los padres ser más observadores

Los niños y niñas fueron los primeros en confinarse en casa y también han sido los primeros en poder salir de ella para pasear y realizar algo de ejercicio al aire libre. Pero solo para eso. Según anunció este martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, los menores no volverán a recibir clases en su colegio hasta el próximo mes de septiembre. No verán a muchos de sus compañeros, por tanto, hasta después del verano. Ni tampoco se enfrentarán a posibles situaciones de acoso escolar presencial. Pero eso no significa que el bullying deje de existir. No lo ha hecho ni siquiera durante las semanas más duras de confinamiento, en las que salir a la calle parecía una utopía lejana para los más pequeños. El ciberbullying ha continuado presente en una situación en la que, además, las nuevas tecnologías se han situado como eje articulador de las relaciones sociales y nos hemos expuesto a ellas más que nunca.
Lunes 16 de marzo. Los pocos colegios que quedaban abiertos en algunas comunidades autónomas menos golpeadas entonces por el coronavirus cerraban sus puertas. Todos los niños y niñas en edad escolar quedaban confinados en casa. Las clases y las evaluaciones, por tanto, quedaban reducidas a lo virtual. También la relación con sus profesores y compañeros. Las relaciones sociales más cercanas quedaban limitadas, por tanto, a la familia. Y quienes sufrían acoso escolar —una forma de violencia que adquiere importancia este sábado, Día Internacional contra el Acoso Escolar— obtenían una "tregua", tal y como la califica Diana Díaz, directora del teléfono de la Fundación Anar, que el pasado 23 de marzo habilitó un sistema de chat para atender las situaciones de violencia que podían sufrir los menores durante los días de confinamiento. "Desde entonces recibimos consultas a través de esa vía y hemos comprobado que el acoso escolar no ha dejado de existir, pero ha cambiado de forma y ha disminuido su intensidad", dice en conversación con infoLibre
"Podría decirse que ha habido como una tregua, aunque hay niños y niñas que todavía nos hablan de consecuencias psicológicas relacionadas con el acoso sufrido en el colegio. Nos dicen, por ejemplo, que tienen miedo al día que tengan que volver" a las aulas, lamenta Díaz. Y algunos cuentan también, dice, que el ciberbullying no ha cesado. "Esto sí que se ha mantenido", asegura, aunque aclara que con menor intensidad. Al menos, así se desprende de sus consultas. "Al final, el acoso a través de las nuevas tecnologías es solo una manera de reforzar el acoso que ya se producía en el colegio de manera presencial", dice. "Ahora se ejerce en menor medida, pero sigue presente", continúa. Según un estudio del grupo de investigación internacional EU Kids Online sobre el uso que hacen los niños de Internet, en la última década estos casos han aumentado un 18%, por lo que tampoco es nuevo. 
¿Pero de qué manera se produce ahora? "Al estar todo el día en casa, los estudiantes ahora usan más las redes sociales y las aplicaciones móviles como el Whatsapp, donde ya podía estar produciéndose ese ciberbullying", dice Carlos Sanguino, responsable de educación en Amnistía Internacional España. Es a través de esa vía, confirma Díaz. "Se produce de formas curiosas. Por ejemplo, si la víctima pertenece a un chat en el que hay más personas, estas pueden insultarla o mofarse de ella, pero también pueden dejarla apartada, no contar con ella y, más tarde, expulsarla" para que ni siquiera pueda intervenir o participar, dice Díaz. Y eso les genera mucho "aislamiento y soledad". 
¿Y a quiénes afecta? Principalmente, a menores que ya sufrían situaciones de este tipo cuando las escuelas permanecían abiertas. Así lo cree Carmela del Moral, responsable de Políticas de Infancia de Save the Children, que tampoco descarta que los agresores hayan enfocado su acoso hacia víctimas nuevas. "Puede ser que haya habido un nuevo establecimiento de relaciones online y que en ellas hayan surgido relaciones de poder y conflicto que deriven en nuevas situaciones de acoso, que al final se basa en las relaciones de poder y en la voluntariedad de hostigar y de hacer daño", explica desde el otro lado del teléfono. "Aquellos que sufrieran ciberbullying son los que pueden seguir sufriéndolo", coincide Sanguino.
Pero con un añadido: ahora las familias son la única herramienta para identificar que un niño o una niña sufre este tipo de violencia. Los profesores ya prácticamente no pueden hacerlo. "Siempre ha sido difícil para ellos, pero ahora lo es mucho más porque no hay clases presenciales ni espacios habituales donde se puede detectar el acoso escolar, como las tutorías, el patio o los intercambios de clase. Ahora hay que esperar a que se enteren las familias, y en muchos casos son las últimas en saber que su hijo sufre acoso", explica Sanguino. Y con él coincide Del Moral. "Este tipo de situaciones casi siempre se detectan en la escuela, pero este tipo de espacios ya no están habilitados", lamenta. 
¿Tristeza por el confinamiento o por algo más? Los síntomas pueden confundirse
Según los estudios que manejan en la Fundación Anar, explica Díaz, los niños suelen tardar entre 13 y 15 meses en contar que sufren acoso. Y "los padres a veces son desconocedores" de todo esto, dice. Por eso, ahora que niños, niñas, padres y madres están obligados a convivir entre las cuatro paredes de su vivienda y sin apenas vida social fuera de ella, es el momento perfecto para "comunicarse e identificar" posibles situaciones de este tipo. Pero no es sencillo. 
Según alerta Del Moral, los síntomas psicológicos de tristeza, angustia o ansiedad que se atribuyen al propio confinamiento podrían estar enmascarando una situación más grave. "El covid-19 y el confinamiento genera sensaciones de tristeza y miedo que pueden confundirse. Es posible que estos días haya aumentado el nerviosismo y el estrés que en muchos casos son indicadores de estar sufriendo situaciones de violencia pero que, a la vez, coinciden con sentimientos que surgen en este contexto", advierte. "Por eso hay que dar más espacio a la comunicación desde la familia", dice. No hay mejor momento que este. 
Hay familias que ya lo han hecho. Y que de hecho han detectado situaciones de bullying que desconocían, explica Díaz. Pero, ¿cómo hacerlo? Atendiendo a las señales, dice. "Hay que pedir a los padres que sean más capaces de percibirlas, que se fijen en si en su hijo o hija está más retraído, más aislado en su habitación, más triste o más irascible y nervioso. También hay que ver si los comentarios que hace el menor sobre el colegio podrían esconder algo o atender a si, tras usar el móvil, cambia su actitud", recomienda. Tras ello, abrir la comunicación, hablar con el niño y, además, ponerse en contacto con el colegio, que también es responsable, dice, en casos de ciberbullying. 
Sanguino, además, recuerda que desde Amnistía Internacional se ha realizado un llamamiento al Ministerio de Educación para que refuerce "las medidas preventivas y de protección a niños y niñas durante el confinamiento". Desde la organización proponen que, por ejemplo, se dé más visibilidad al teléfono oficial, que es el gestionado por la Fundación Anar, pero también que se habilite algún tipo de mecanismo de denuncia basado en las redes sociales, en aplicaciones móviles o en alguna otra herramienta más conocida y utilizada por los menores. "Los estudiantes no utilizan el teléfono para llamar, lo utilizan para otras cosas", dice.
¿Qué consecuencias puede tener el bullying en confinamiento?
Precisamente por el contexto de confinamiento y por las consecuencias psicológicas que este pudiera tener en los más pequeños, aun desconocidas, cabe preguntarse si el añadido de sufrir ciberbullying podría empeorar su bienestar mental. Pero en este punto, los expertos consultados discrepan. "Las consecuencias del acoso escolar siempre son graves porque afectan al desarrollo emocional y de las relaciones sociales de quienes lo sufren, pero desde luego no es nada beneficioso agregar a esta situación de estrés derivada de la pandemia un ciberacoso. Se añaden capas de malestar a una situación ya de por sí mala", dice Del Moral, que incide también en que, durante esta etapa, los pequeños "ven reducidos sus espacios de escape" de la situación. "El acoso escolar ya de por sí tiene consecuencias muy graves que pueden prolongarse en el tiempo, pero en una situación de confinamiento en la que las dinámicas de tensión pueden ser más grandes esto puede verse agravado, sin duda", coincide Sanguino.
Por su parte, Díaz asegura que los pequeños, al estar en casa, se sienten en un espacio seguro. Por eso no cree que las consecuencias sean diferentes a las que sufrirían si se vieran sometidos a un acoso escolar presencial. "Para ellos es igual de aterrador", sostiene. Así que la forma de actuar es siempre la misma: los pequeños deben poder reforzar su autoestima y su capacidad para resolver conflictos de este tipo, dice Díaz. Pero eso no lo consiguen solos. Más si tenemos en cuenta que, según un informe publicado el pasado mes de junio por Amnistía Internacional, "las víctimas de acoso escolar suelen sentirse indefensas y creer que nadie está de su parte".
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sábado, 2 de mayo de 2020

Sopa de Letras: ¡Atrévete a buscar 10 palabras sobre el bullying¡¡



 Hoy, 2 de Mayo, Día Mundial contra el Acoso Escolar,  os proponemos no olvidar que este problema no ha cesado, y que muchos acosadores están usando las nuevas tecnologías para seguir hostigando a quien han elegido como víctima desde sus casas.

Os proponemos para ello, esta sopa de letras que nos ayuda a identificar algunas de las causas y consecuencias de esta lacra motivada por la intolerancia dirigida a niños y niñas de diferentes edades.

miércoles, 29 de abril de 2020

El tráfico de vídeos pedófilos se dispara en redes un 507% durante el estado de alarma

La Guardia Civil detecta el pico de intercambios los días en el que el confinamiento fue más estricto

Un agente de la Guardia Civil analiza material pedófilo incautado en Alicante en 2018.
Un agente de la Guardia Civil analiza material pedófilo incautado en Alicante en 2018
Los temores que los expertos en ciberdelincuencia de la Guardia Civil albergaban cuando se decretó el estado de alarma el 14 de marzo de que se produjera un importante incremento del tráfico de vídeos de pornografía infantil en Internet han sido confirmadas por los primeros datos recopilados. Un reciente estudio realizado por agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) ha revelado que el tráfico de vídeos pedófilos se ha incrementado de manera muy significativa durante el tiempo que dura el confinamiento, con los picos más altos durante los días de marzo y abril en el que este fue más estricto. Entonces, se detectaban en redes sociales y en aplicaciones de mensajería instantánea —las más peligrosas, ya que incluyen contactos directos entre los delincuentes y menores— hasta 640 casos diarios frente a los 105 de los que había noticia a comienzo del año, cuando aún no había estallado la crisis sanitaria. Para el teniente José Luis Caramé, del Departamento de Delitos telemáticos de la UCO, la explicación es sencilla: “Tanto los pedófilos como sus víctimas están más tiempo en casa, la mayoría las 24 horas del día y, por tanto, acceden más a Internet. La oportunidad de delinquir crece exponencialmente”, recalca.


Durante las cinco semanas de confinamiento, los agentes de la UCO han monitorizado los tres principales ámbitos en los que estos delincuentes sexuales distribuyen o consiguen vídeos pedófilos. “En todos ellos se han producido incrementos significativos, aunque ha sido en las redes sociales donde más se ha notado”, destaca el teniente Caramé. Así, en las llamadas redes Peer to Peer (redes de intercambio conocidas por sus siglas P2P) el incremento porcentual ha sido el menos significativo. Entre el 1 de enero y el 13 de marzo, la Guardia Civil detectó a diario en España una media de 3.000 direcciones IP (siglas de Internal protocolo que designa la dirección única a través de la que cada dispositivo se conecta a Internet) a través de las cuales se realizaban intercambios de vídeos pedófilos. Tras el estallido de la crisis sanitaria del coronavirus la cifra creció cerca de un 20% hasta alcanzar las 3.590. En los días últimas días de marzo y los primeros de abril, cuando las medidas de confinamiento fueron más estrictas, este número se incrementó hasta las 3.713, cerca de un 24% más que a comienzos de año. En estos casos, el material intercambiado son archivos de vídeo ya conocidos con anterioridad por las Fuerzas de Seguridad.

Mayor fue el incremento porcentual del tráfico de vídeos pedófilos en la llamada dark web o Internet oscura, una porción de Internet intencionalmente oculta a los motores de búsqueda en la que se usan direcciones IP enmascaradas y accesibles solo con un navegador web especial. Este espacio, al que también acuden los traficantes de armas y droga e, incluso, sicarios, se ha convertido en otra de las principales vías de difusión de pornografía infantil. El estudio de la Guardia Civil revela que a través de la llamada red TOR (siglas de The Onion Router, un buscador que permite navegar por esta internet oscura) se ha pasado de detectar una media de 21.370 conexiones diarias desde España en enero a 30.060 (un 40,6% más) a partir del 14 de marzo, llegando a registrar un pico de 30.518 (un 42,8% más) cuando las medidas del confinamiento se endurecieron. Los investigadores sospechan que una parte importante de estas conexiones fueron para consumir vídeos pedófilos.

Sin embargo, el estudio revela que el mayor aumento porcentual se ha detectado en el intercambio de estos vídeos que se hacen a través de redes sociales —como Facebook o Instagram— y aplicaciones de mensajería instantánea —WhatsApp y Telegram, principalmente—. Según la información transmitida a la Guardia Civil por la National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC, una organización estadounidense sin ánimo de lucro surgida del Congreso de EE UU a la que están obligadas a facilitar información las empresas tecnológicas), en España se registraban a comienzos de año una media diaria de 105 intercambios de pornografía infantil a través de redes sociales. Tras el decreto del estado de alarma pasaron a ser de 501 (un 375% más) y ascendieron hasta 640 (507%) tras el endurecimiento de este.

Los expertos en ciberdelincuencia de la Guardia Civil alertan de la mayor peligrosidad de los intercambios por redes sociales y aplicaciones de mensajería, ya que un número significativo se produce tras conectar directamente pedófilos con los menores víctimas. “En algunos casos pueden revelar abusos sexuales que están produciendo en ese momento”, destaca el teniente Caramé, que detalla que esas investigaciones se convierten en prioritarias. En la actualidad, la UCO tiene en marcha una treintena de investigación —algunos con varios centenares de implicados—, mientras otras son remitidas a unidades territoriales para que inicien pesquisas. Gran parte de las investigaciones que se pongan en marcha con los datos ahora recopilados se concluirán en los próximos meses. “Entonces se verá también un incremento en el número de detenidos”, augura el oficial de la Guardia Civil, que admite dificultades para “abarcarlo todo” dado el volumen.

Lo que se mantiene es tanto el perfil de los pedófilos como el de sus víctimas. Los primeros siguen siendo mayoritariamente varones —cerca del 93% según las bases de Interpol referidos a 2018— de un rango de edad que va desde menores a septuagenarios. Lo que ha cambiado es el momento del día en el que acceden a internet para buscar o difundir estos vídeos pornográficos. “Todos estamos ahora más tiempo en casa, también los pedófilos y sus víctimas, por eso se han ampliado las franjas horarias a las que actúan estos delincuentes a prácticamente todo el día y toda la semana”, detalla el teniente Caramé.

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lunes, 20 de abril de 2020

La cuarentena ayuda a las familias a detectar si sus hijos sufren acoso escolar

Durante este tiempo de retiro hogareño obligado por el coronavirus, muchas personas lo están pasando mal por no poder salir a la calle. Curiosamente, en el caso de algunos niños y niñas sucede lo contrario.

El confinamiento está siendo para ellos como un breve descanso que los mantiene a salvo y alejados de sus agresores, un respiro del maltrato y la humillación que sufren a diario en el colegio. Y es que, estos días, para estos niños y jóvenes son como unas vacaciones de verano, ya que se sienten seguros porque están en casa, lejos del colegio. Sin embargo, muchos de ellos puede que sigan en contacto con sus agresores debido a las redes sociales.

Un nuevo tratamiento transformador con el método Qilimbic
Para combatir esta lacra social, la emprendedora Ester López, víctima de Bullying en su infancia y adolescencia, y creadora de Stop Bullying, un sistema propio de apoyo, intervención y tratamiento del problema de los menores para que aquellas familias que están en este proceso puedan acabar con este problema de manera eficaz. Igualmente, aprovechando estos días de cuarentena por el coronavirus, ofrece atención especializada hacia los menores que sufren o han sufrido acoso escolar.

El método Qilimbic, que se realiza totalmente online a través de videollamada, permite poder trabajar con familias de todo el planeta. Ahora, en estos días que las familias tienen la oportunidad de conectar más con los hijos, Ester, además les facilita, a través de su web y en sus redes sociales, algunos tips que les pueden ayudar a detectar si sus hijos sufren este tipo de acoso y trabajar más su recuperación emocional.

En el tratamiento, se trabaja con PNL, EFT o tapping, o Reprocesamiento Cerebral, entre otras técnicas, y que ayuda a reprocesar el impacto y desbloquear muy rápidamente el trauma de los niños. De hecho, da soporte a la persona para salir del bucle en el que se encuentra, puesto que, si no se procesa, esas experiencias pueden seguir reviviéndose de por vida y cronificarse, generando enfermedades derivadas o victimización secundaria o terciaria. Además, esto le permite dar asistencia a niños que ya no lo sufren pero que sí sufren las secuelas.
“en la mayoría de los casos, las víctimas han permanecido el tiempo suficiente en esa situación como para haber desarrollado un estrés postraumático y por tanto ahora están en sus casas viviendo y lidiando con las secuelas que ello conlleva. Secuelas como terrores nocturnos, ansiedad, depresión, cambios bruscos de humor, trastornos alimentarios entre otros, son los que pueden estar viendo los padres”.Explica Ester López, 

En muchas ocasiones, los padres ya conocen el problema y han intentado ponerle fin en el colegio y también dando apoyo psicológico a su hijo para superar el trauma. En otros casos, los padres ni siquiera saben a qué se deben estas secuelas o episodios. Puede que hace tiempo que las estén viendo o puede que ahora gracias a la cercanía y la convivencia familiar que el confinamiento les obliga a tener, lo estén detectando ahora, porque no habían reparado en estos detalles. Sea como fuere, lo normal es que los padres se encuentren desbordados, ya no solo tienen que lidiar con el teletrabajo, los ERTES y el estrés que toda esta situación está generando, sino que además se encuentran con un escenario al que nunca se habían enfrentado.

Hay muchos niños que acuden al psicólogo durante mucho tiempo y consiguen avances, pero no los suficientes como para dejar atrás esas experiencias sin que les condicione su vida. Y gracias al uso de todas estas técnicas y con los protocolos adecuados se trabaja y se acelera el resultado de forma sorprendentemente rápido, trabajando tanto el trauma en sí como la autoestima para eliminar de raíz el problema.
“Un aspecto que señalar de este enfoque del proyecto es que sería importante poderlo trasladar a la parte que ejerce este acoso y que puedan ser ayudados. Cuando alguien está en posición de agresor o victimario está sufriendo algún problema y la forma de proyectarlo al mundo es agrediendo psicológica o físicamente. Si el agresor es neutralizado y la víctima deja de estar victimizada habremos acabado con el problema”, añade López.

Por todo ello, el trabajo de Ester López sirve para ayudar al bienestar, felicidad e integridad tanto de la víctima de Bullying como del agresor.
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viernes, 17 de abril de 2020

La Policía advierte que los pedófilos buscan menores de edad en TikTok

Los depredadores sexuales encuentran en la aplicación “una forma rápida de contactar con niños”, según los agentes de la Unidad Central de Ciberdelincuencia. Consejos de los especialistas para que padres y adolescentes eviten riesgos en las redes sociales durante tiempos de confinamiento
Es la aplicación de moda en todo el mundo. Más de 800 millones de usuarios. En España, TikTok ya es la cuarta más descargada. Al menos tres millones de ciudadanos la tienen en sus móviles para crear y compartir vídeos divertidos y cortos con los que pueden obtener seguidores.
TikTok es propiedad de una compañía china que prohíbe abiertamente comportamientos de acoso o abuso hacia los menores, tampoco tolera los vídeos de menores desnudos, pero la Policía española ya ha detectado que pederastas y pedófilos han comenzado a buscar allí nuevas víctimas. La inspectora Cecilia Carrión, del Grupo 3 de Protección al Menor de la Unidad Central de Ciberdelincuencia de la Policía Nacional, lo explica así: “El problema no son los vídeos que cuelgan allí los chavales bailando, pasándoselo bien. Ellos no le dan importancia, no le ven un sentido sexual. El problema está en los ojos de algunos que lo están viendo. Esos vídeos de TikTok son un foco para que este tipo de gente busquen, interactúen con menores”.

Videos inocentes

El oficial David Reguero añade que “estamos viendo que algunos pedófilos y los pederastas saben que ahí tienen una forma sencilla y rápida de contactar con niños. Hemos visto casos en los que algunos se hacen pasar por menores, contactan con ellos, les dicen que les gustan los vídeos en los que salen cantando o bailando, les piden más… A veces esos vídeos inocentes de niñas bailando en bikini ya han aparecido en zonas oscuras de internet”.
Con un problema añadido, explican estos dos expertos de la Policía Nacional, a diferencia de twitter, facebook e instagram, que informan cada semana de todos los incidentes de este tipo al Centro Nacional para Niñas Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos (y este lo envía luego, dependiendo de su origen, a policías de todo el mundo), TikTok, que depende de China, no suministra ese tipo de información sobre posibles actividades pedófilas.

Manual de uso para reducir riesgos

Los policías Carrión y Reguero aportan algunas normas básicas para que los menores de edad puedan manejarse en cualquier aplicación, desde whatsapp a la creciente Tik Tok . “Los niños no deben hablar por redes sociales con alguien a quien no conozcan físicamente“, subraya el oficial Reguero. Y la inspectora Carrión añade: “jamás hay que mandar fotos o vídeos a desconocidos. Los niños entregan su confianza muy rápido. Tienden a compartirlo todo por redes sociales. No tiene ningún sentido que un adulto desconocido entre en contacto por redes sociales con un menor. Eso tiene que hacer saltar una alarma en la cabeza del chaval“.
Ambos policías defienden que los padres deben explicar a los críos que hay adultos que se hacen pasar por niños o niñas para engañarlos y conseguir fotos o vídeos suyos en actitudes comprometidas que luego pueden servir para chantajearlos. “Los chavales quieren ser populares, tener seguidores, les hace ilusión que se sume gente. Eso tiene un peligro, hay que tener cuidado. Los padres deben estar pendientes, tienes un nuevo seguidor, no sabemos quién es. Hay que, nunca mejor dicho, tenerle un poquito en cuarentena, aunque nos dé pereza. Vamos a ver cómo escribe sus mensajes, si juega con dobles sentidos, con indirectas…”.
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martes, 18 de febrero de 2020

Ingresado un menor de 14 años víctima de bullying al intentar suicidarse



Los padres habían denunciado a un supuesto acosador sobre el que pesa una orden de alejamiento de 50 metros

Un alumno de 14 años de un instituto de Mutxamel (Alicante) ha sido ingresado esta mañana en un centro hospitalario por un intento de suicidio motivado, al parecer, por ser víctima de acoso escolar (bullying).

Fuentes de la investigación han señalado a Efe que, en principio, no peligra la vida de este estudiante de segundo curso de la ESO del IES Mutxamel, ya que presenta heridas consideradas superficiales.

Los padres habían denunciado hacía varios meses a un supuesto acosador, también alumno menor de edad del mismo instituto, y sobre este estudiante había en vigor una orden de alejamiento de 50 metros.

La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación de este caso, sobre el que no han trascendido más detalles.

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jueves, 2 de enero de 2020

"Golfa, te voy a traer a vivir conmigo" y "quiero hacerte un hijo": absuelto en Oviedo un hombre que envió estos mensajes a una niña de 14 años

El investigado, nacido en 1972, mandó mensajes de "claro contenido sexual" a una amiga de su hija

La magistrada que lo absuelve argumenta que "nunca le pidió que quedasen ni le formuló una petición o proposición alguna"

Una persona maneja un teléfono móvil en Varsovia (Polonia), en una imagen de archivo.

Un juzgado de Oviedo ha absuelto a un hombre investigado por ciberacosar a una menor, amiga de su hija. "Golfa te voy a traer a vivir conmigo", "quiero hacerte un hijo" o "un bombón como tú lo quiere cualquiera", son algunos de los mensajes que el hombre, nacido en 1972, envío a la niña de 14 años.

Sin embargo, la magistrada que lo absuelve argumenta que "nunca le pidió que quedasen ni le formuló una petición o proposición alguna de encuentro entre ambos", señala la sentencia a la que ha tenido acceso El Comercio de Gijón.

Sí admite la magistrada el "claro contenido sexual" de los mensajes y los considera "moralmente censurables", pero absuelve al investigado por la "imposibilidad de apreciar" delito.

Según relata El Comercio, hace un año la hija del investigado invitó a dormir a una amiga y el hombre consiguió el número de móvil, según dijo, para facilitar "a comunicación" entre las niñas. 

La menor lo comentó con su novio, quien intentó "reconducir" la situación hablando con el acusado, relata el rotativo gijonés citando la sentencia. El investigado adujo que todo era una "mera broma", pero los hechos acabaron en el juzgado. Contra la sentencia cabe recurso.

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martes, 3 de septiembre de 2019

A prisión un joven de Alcalá de Henares que acosaba sexualmente a menores por internet

Un menor de Terrassa denunció la situación en junio de 2018

Un operativo conjunto de Mossos d’Esquadra y Policía Nacional ha permitido detener en Alcalá de Henares (Madrid) a un joven de 22 años, que ya ha ingresado en prisión, como presunto autor de los delitos de acoso sexual a menores pornografía infantil.

La investigación se inició en junio de 2018, después de que un menor de 13 años denunciara en la comisaría de Terrassa (Barcelona) que era víctima de ciberacoso sexual, según han informado ambos cuerpos policiales.
El menor relató que un año atrás había contactado con él un usuario de un juego online de una plataforma de videojuegos y que, después de ganarse su confianza, logró que éste le facilitara las claves de acceso de sus cuentas en las redes sociales.

Pedía fotos de alto contenido sexual con la excusa de haber jugado una mala partida

El nivel de control del menor fue en aumento, hasta el punto que le exigió que se instalara un programa de control remoto en el ordenador. Un día, con la excusa de los malos resultados que el menor obtuvo en una de las partidas del videojuego, el arrestado le exigió la primera imagen con un alto contenido sexual.
Bajo la amenaza de difundir la foto en las redes, el joven le obligó a generar más vídeos con contenido sexual explícito, una situación que llevó a que tuviera un control absoluto de la víctima, obligándole a estar conectado la mayor parte del tiempo y limitando las personas con las que podía contactar. Cuando la situación se hizo insostenible el menor lo explicó todo a sus padres, que decidieron denunciarlo en la policía.

El detenido habría acosado, como mínimo, a dos menores

El menor explicó ante los Mossos d’Esquadra que conocía a otro usuario, un menor residente en Talavera de la Reina (Toledo), que también podía ser víctima del mismo acosador, por lo que este cuerpo contactó con la Policía Nacional para informar de los hechos.
Los agentes consiguieron localizar a este otro menor y constataron que, aunque había tenido contacto virtual con el acosador, aún no le había facilitado imágenes de contenido sexual. La investigación de los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional permitió determinar que el acosador era un vecino de Alcalá de Henares de 22 años.

Se investiga si hay más víctimas o adultos implicados

Los agentes decomisaron en el interior de su vivienda seis discos duros, tres teléfonos móviles y una tarjeta de memoria, en los que había una gran cantidad de ficheros con contenidos sexuales infantiles, entre ellos el del menor denunciante.
La investigación continúa abierta para determinar si otros menores han sido víctimas del acosador y si otros adultos han colaborado o compartido estos contenidos. El detenido pasó el 8 de agosto a disposición del juzgado de instrucción en funciones de guardia de Alcalá de Henares, que decretó su ingreso en prisión.
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